— ¿Qué sucedió mi vida? — preguntó Joe preocupado al notar mi gran alegría.
—iremos al concierto de Paul McCartney — y lo abracé entusiasmadamente.
— ¿de verdad? ¿Vendrá a Portland? — preguntó sorprendido Nick.
—no, iremos a Springfield, ¿vienes? — había olvidado su fanatismo por los Beatles, desde pequeño que tiene ese imán con este grupo de música.
—Por supuesto que iré— y sonrió. —Sam, ¿vamos? —
Nick y Sam se fueron a los bolos mientras Steve y Kevin se dirigían a la cafetería a trabajar. Joe y yo estábamos en mi cama, mirando tele, era sorprendente la manera en que se entusiasmaba al ver los programas de preguntas y respuestas.
—Joe, ¿vas a seguir mirando ese canal? — pregunté fastidiada.
—de acuerdo pimpollo— y apagó el televisor. — ahora soy todo tuyo—
Se volteó logrando que nuestros cuerpos queden enfrentados, él sonrió ampliamente y comenzó a besarme muy tiernamente. Me senté sobre su regazo y continué besándolo. Poco a poco el beso comenzó a tomar un color más apasionado, pero sin ir más lejos.
—Te adoro lindura— susurró en mi oído mientras devoraba mi cuello.
—y yo a ti— respondí intentando respirar y continuamos besándonos.
Repentinamente, alguien golpeó mi puerta y la abrió sin permiso alguno.
—se nos ocurrió ir a…— al vernos volvió a cerrar la puerta.
— ¿Qué le sucede? — preguntó Joe mientras me separaba de él.
—Iré a ver— susurré y le dí un beso en la frente.
Me dirigí a la habitación de Sam, estaba segura de que estaría allí, pero no, bajé las escaleras y lo encontré en la cocina junto a George.
—Nick, ¿puedo hablar contigo? — pregunté al ingresar a la cocina.
— ¿de que quieres hablar? —
—Será mejor que me vaya— acotó George y se fue.
—verte con él me destruyó por completo—
—Lo siento Nick, pero soy la novia de tu hermano—
—pero quiero que seas solamente mía— y tomó mis manos.
—yo no quiero herirte, pero estoy muy confundida—
—Daffy, desde que te fuiste creí que jamás volvería a quererte pero ahora… me di cuenta que superé eso, yo te amo—
Me sentía como una completa basura, él me había dicho que me amaba de la manera mas hermosa que pudo haberlo hecho, y yo no puedo decirle lo mismo. No se que es lo que siento, no se a quien quiero en verdad, es confuso, no quería seguir confundiéndome, pero no encontré otra manera para responderle a eso que besarlo, fue algo que quería hacer desde lo más profundo de mi corazón, y lo hice.
Mis labios y los suyos formaron un beso exquisito, de esos que te hacen volar, porque realmente están llenos de amor, así lo sentía.
Nunca antes había sentido esto, sólo sus besos me dan esa sensación, sólo sus besos me hacen viajar a otro mundo, en donde sólo estemos él y yo,
no puedo sentirlo con otra persona. Era
amor, estaba completamente segura de eso. Y era él
el indicado…
De repente, unos pasos violentos se oyen desde la escalera y nos separamos rápidamente. Joe no era ningún tonto, probablemente sospeche algo.
— ¿Qué sucedió hermano? — pregunto mientras ‘buscaba un vaso’.
—Nick, están en el otro estante—
— ¿ya resolvieron las cosas? — sabía que no iba a escapar del tema.
—Si, lamento interrumpir, prometo no volver a hacerlo— se disculpó Nick y dirigió sus ojos a mi.
Joe no quitaba su mirada de nosotros, mis uñas no existirían si utilizaría ese medio para demostrar lo nerviosa que estaba. Su mirada no era la dulce y tierna que tenía hace un par de minutos, ahora sólo reflejaba desconfianza.
Finalmente Joe tomó mi cintura y miró a Nick de una manera desafiante. Nick agachó su cabeza, sus ojos comenzaron a cristalizarse y se fue hacia el patio. Me sentía terrible, estaba entre medio de esta situación, era todo mi culpa…
Mi novio sujetó mi mano y me llevó hasta la puerta principal, tomó su abrigo y colocó el mío sobre mis hombros. Comenzamos a caminar silenciosamente, él se veía algo confundido y furioso, la caminata fue algo incomoda y mi cabeza no dejaba de hacerse preguntas. Joe se detuvo en un café, estoy segura de que era algo importante, nos sentamos en una mesa alejada del resto de las personas y sin perder su caballerosidad corrió una silla para que me siente en ella.
Luego de pedir dos cafés con medialunas, él comenzó a mirarme de una manera extraña, como si buscara respuestas en mí.
—Quiero que te alejes de Nick— murmuró firme.
Acepto que Joe se celoso, pero esto ya era demasiado, debería habernos visto o saber algo que yo desconozco para que me pidiera eso, alguien debió decirle algo.
Él seguía esperando mi respuesta, y la iba a tener cuando termine de beber mi café.
—de acuerdo, si es lo que quieres— cedí fácilmente, pero no iba a poder distanciarme de Nick de un día para otro, y más ahora cuando acabo de darme cuenta de que
también lo amo.
comment?
/ top