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amo a los Jonas Brothers & a bandas como Creedence, RHCP, the Beatles, entre otras. Amo la música, aunque lo que me apasiona es escribir, escribo novelas acerca de los 3 hermanos Jonas, & la verdad es que me encanta hacerlo, por más de que no sea bueno lo que escribo, adoro hacerlo :D. PARA EMPEZAR A LEER SOMETHING vayan a "past" , donde dice febrero 2010, abajo de todo ;)
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febrero 2010
marzo 2010
title: Guía para padres si a tu hija le gustan los Jonas
date: viernes, 26 de febrero de 2010
time:16:22
PAPÁ TE PRESENTO A JOE JONAS


Usted cree que es algo pasajero, que son cosas de chicas, pero la verdad, usted no tiene idea de nada. Usted ni se imagina que su hija está enamoradísima de “Joe”, el más seductor de los Jonas Brothers y, como cree que no pasa nada, no le da importancia al asunto…pero despabilese hombre!: un día de estos la niña de sus ojos le va a decir “papi, te presento a mi novio” y usted se va a encontrar cara a cara con ESE… ¿y qué piensa hacer cuando llegue ese momento? seguramente va a llorar como una niña a la que han despojado de su muñeca… así que, para prevenir tan angustiante situación, infórmese un poquito…
- El muchacho en cuestión se llama Joseph Adam Jonas Miller (sí, un nombre típicamente americano) y es un enemigo difícil de derrotar. Usted se está enfrentando a un conquistador nato, a un seductor incurable, es lo que las mujeres suelen llamar un verdadero caballero y como plus tiene una cabellera espectacular que cualquier corte de cabello le va. Tenga cuidado porque, si “Joe” –que es cómo su hija lo llama –se lo propone, puede llegar a enamorar hasta a la abuela.
*- Para que después no se sorprenda, le vamos adelantando que la característica más sobresaliente del llamado “Joe”es su sentido del humor: no puede estar ni cinco minutos sin hacer algún comentario jocoso. Si, además, tenemos en cuenta que va a tratar de caerle bien a la familia, es seguro que los chistes van a ser continuos. No se preocupe, ya que usted tiene dos posibles tácticas muy eficaces. La primera es mantenerse incólume y serio ante cada comentario supuestamente gracioso del mentado “Joe”, lanzándole fulminantes miradas de “¿y eso te parece divertido?”. La otra táctica es aprovecharse del inexistente conocimiento que el chico tiene del español y prepararse una buena lista con los mejores chistes en castellano que existan: todos los presentes reirán como locos… menos “Joe, el chico con la cabellera espectacular”. Lo que se dice, una situación verdaderamente incomoda.

- Cuando su hija decida llevar al “JoBro del medio” –que, crealo, es segurísimo que pase –uno de los primeros flancos sobre los que puede atacar es que este muchacho puede llegar impuntual a la cita. Una de las miles de razones por la que “Joe” seguramente va a llegar tarde, es el cuidado de su imagen personal… si quiere provocarle deseos irrefrenables de ser tragado por la tierra apenas pise el umbral de su casa, saludelo despeinándole “cariñosament e” ese cabello tan suave al tacto…nos explicamos? jajaja… nunca falla.
*-¿¿Un dato interesante?? El señor Jonas se come las uñas. Si, como lo oye. Usted puede optar por dos técnicas distintas: una es hacerle reiterados comentario sobre el lamentable estado de sus uñas, y la otra mas sutil pero mucho mas incomoda, es clavarle la vista en las manos cada vez que tenga oportunidad.
-Otra cosa que puede servirle de dato es que “Joe” –Pepe en español –come demasiado, quiere hacerle pasar un mal momento al gringuito? Sólo invítelo a probar la salsa tradicional de la abuela, él no se resistirá…aunque claro que asegurese que esa salsa sea hecha a base de chiles habaneros….eso sí, tenga a mano una botella de agua…la cuestión es asustarlo, no matarlo.
- Si no logró deshacerse del “Tan sexy Joe Jonas” después de la comida, puede invitarlo a conocer el sótano de la casa, en el mismo usted puede usar los trucos que usó en Halloween para asustarlo, este chico se asusta con facilidad…las arañas de mentiras son indispensables en esta táctica, arrójele una al cuello –la parte más sensible a las cosquillas del mentado JoBro –y vea cómo el chico en cuestión comienza a retorcerse.
*Podríamos darle más ideas aún para evitar a toda costa que este vago conquiste a su hija, pero no estamos seguros que todo esto sirva para algo… quienes lo conocen aseguran que “Joe” es tan buen tipo que es casi imposible hacerlo enojar. Lamentamos decirle que estamos seguros de que “Danger” (como suelen llamarlo) va a seducir a todas las mujeres de la casa…¡y también se lo va a comprar a usted!


PAPÁ TE PRESENTO A NICK JONAS


Si se encuentra leyendo esto, significa que posee una hija más o menos adolescente que ha sido flechada irremediablemente por “uno de esos chicos que cantan”. Pues bien, aquí tiene unos prácticos consejos para que, si alguna vez su niña lo lleva a su casa, pueda asegurarse de no volver a verlo pasar esa puerta.

*En primer término, debe saber que, si esta situación “pesadillezca” se hiciera realidad, usted estaría enfrentándose a un oponente de temer. Y es que este chico a pesar de tener sólo 17 años tiene personalidad de alguien de 40. El tal Nicholas es lo que se puede llamar un “hombre misterioso”. Silencioso y sereno, gusta de pensar muy bien las cosas. Tiene gustos refinados y es muy pulcro… y este es un buen dato, ¿no le parece? Si su hija lo trae a cenar a casa –y le avisó con tiempo- agasájelo con una elegante barbacoa en el jardín: Hamburguesas bien grasosas, de esas que chorrean por todos lados; cuando el chico se digne a comer haga usted burla de la forma en que lo hace, critique que “El chico de los rizos lindos” coma las hamburguesas en círculos en lugar de forma recta como cualquier persona normal.
Sabía usted que uno de los apodos del Jonas en cuestión es “Mr President”, así es, Mr President, este chico tiene grandes aspiraciones, en cada entrevista que se le hace es inevitable oír la campaña “Vote for Nick Jonas” en el año 2040, quiere hacerlo sufrir? Saque el libro de las profecías mayas y avísele que el mundo terminará en el año 2012…pobre del Nicholas, su campaña presidencial no podrá ni iniciar.
Una de las cosas que “el chico con los lunares en forma de Osa Mayor” ama es ver el Sports Center en ESPN, prenda usted la televisión y deje en el juego final entre los Yakees de Nueva York y los Medias Rojas de Boston, en el punto clímax del partido cambie a la novela de las 9, el chico gritará de frustración…diver sión garantizada.

Usted señor padre de familia amará este dato, los Jonas Brothers son conocidos por tener cejas espesas, le sorprendió el dato? Sí, el tipo que tiene frente a usted casi no tiene! (jajaja). Saque las revistas del cuarto de su nena dónde sabe que aparecen ellos y mire las fotos con atención, después mírelo fijamente a él, al final del chequeo pregúntele a Nicholas Jerry Jonas si es adoptado. Esa es una broma que incluso sus hermanos le hacen.
Claro que, sí luego de esta amena velada, Nick continúa en su casa… quiere decir que nada lo hará flaquear. Parece ser que está realmente flechado por su hija. Pero quédese tranquilo: después de todo, el Sr. Jonas es un hombre derecho, con una gran sensibilidad y dueño de un corazón gigantesco. Lo que se dice, un buen partido para su hija, ¿no le parece?


PAPÁ TE PRESENTO A KEVIN JONAS


Si, ya lo sabemos, su hija lo tiene harto diciéndole lo lindo que ese americanito de cabellera rizada que canta en la tele mientras usted se pregunta qué le vio a ese mocoso, -si usted aún tiene esa duda es porque no ha tenido la suerte de verlo de espaldas. Pero señor padre, todavía puede pasar algo peor. ¿Se imagina si uno de estos días el mismísimo Kevin Jonas entra por la puerta de su casa y se sienta a comer en su mesa? No, no se ría, porque los imposibles no existen. Después de todo, hace solo un par de meses que este chico estuvo aquí en Argentina, y su hija lo tuvo a escasos metros de distancia.
Y lo que es peor: parece que volverá a visitarnos el año que viene!. Así que ¡despiértese hombre! suena raro, si, pero su hija podría conocer a Kevin Jonas y querer presentárselo. ¿Y usted que va a hacer? ¿va a permitir que ese desconocido le robe a su nena? ¿va a dejar que le quite el lugar de hombre de la casa y que sea el centro de atención de toda la familia?. No se preocupe, que para eso estamos nosotros. Para prepararlo para la batalla. Claro que, para ganar cualquier guerra, primero hay que conocer al enemigo, así que acá van unos consejos secretos sobre ese vago que seguramente tratará de conquistar a su hijita preferida…
-El mayor de los Jonas Brothers, ese de los ojos verdes y trasero envidiable que usted tiene delante es alguien a quien describen como: hablador, de buen humor, dramático y romántico. Ajá! Dramático! Comience a recrear una situación de peligro imaginaria, el chico aumentará el drama de la situación, acerquese a su hija y preguntele si en erealidad quiere a alguien así.
-Qué es lo que K2 más odia? Qué alguien le diga cómo se debe manejar; invítelo a la tienda de la esquina en coche y dele las llaves, critique la forma en que cambia las velocidades del auto y la forma en cómo pasó por encima de los baches de la calle. Él no lo soportará, cuando esté a punto de perder los estribos reacuérdele que usted es el padre de la novia. Quiere hacerlo sufrir más? Hágalo pasar frente a un Starbucks e impídale bajar a comprar ese Mocha frappuccino(si el día está caluroso) o un Chai Latte: extra chai, no water and with skim milk. (jaja, así o más preciso el dato).
-Sabía usted que el chico de los rizos sexies colecciona guitarras? Hágale creer que la colección de usted asciende a más de 50 y cuando él le pida verlas dígale que no, que sus sucias manos jamás tocarán una de ellas.

Y…

Creemos que como ayuda fue suficiente. Dejemos el resto librado a su imaginación pero, desde ya le anticipamos que no va a ser fácil: si su hija logra conocer a Kevin Jonas y llevarlo a comer a su casa, es porque están realmente enamorados. Además, lo más probable es que el muchacho conquiste a todas las mujeres de la familia, incluida su esposa. Así que, si no quiere verse enredado en un tortuoso divorcio y que su hija se cambie el apellido, mejor que vaya preparándose. Después de todo, quizás al final hasta le resulte simpático.


es geeeeniaaaaaaaaaal (Y)


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title: Capítulo 17#
date:
time:6:07
I'm Back, Capítulo 17#

—Daffy, vamos—
—si Señor de los chocolates, ya voy— realmente estaba dormida e inconciente de lo que decía.
Él rió y continuó con su intento de despertarme hasta que lo logró.
—No puedo creer que sigas soñando con el señor de los chocolates— comentó Nick mientras caminábamos.
—mi hermanita no ha madurado aún— se burló Sam y le dediqué la más mortífera de mis miradas.
Seguimos caminado hasta encontrarnos con el lago, me preguntaba que haríamos allí, pero mi pregunta se desvaneció al ver como George, Sam y Nick me miraban de una manera macabra.
—Ni piensen en que me van a tirar al lago— y me alejé de ellos.
—lo siento amiga, pero fue una excelente idea— y sonrió.
Comencé a correr desesperadamente y decidí ocultarme entre los árboles. Estaba acelerada.
De repente, siento como mi cuerpo se dirige al lago sin movimiento alguno, me estaban llevando a la fuerza.
—chicos, por favor— supliqué al estar a centímetros del agua.
Los tres fingieron no oír nada, y en cuestión de segundos estaba completamente empapada.
‘esto no quedará así’ me dije a mi misma planeando una venganza, tirarlos al lago sería una pésima idea ya que ellos lo hicieron voluntariosamente.
Entré a la cabaña en busca de toallas y ropa seca, me dirigí al baño y luego de asearme preparé el desayuno.
—buen día— exclamó sonriendo y me besó.
— ¿Cómo has amanecido? — pregunté mientras me sentaba en la mesa junto a él.
—perfectamente bien, aunque hubiese sido mejor amanecer contigo a mi lado— respondió con una de sus indirectas.
El desayuno fue tranquilo, hasta que llegaron “los demonios” e hicieron de la cocina un caos. Steve estaba completamente alterado, ya que los dichosos demonios estaban con su nivel máximo de energía y no dejaban de hablar, todo el camino fue así, a pesar de que yo estuve con Joe todo el camino, sus voces eran como taladros en mi cabeza.
Afortunadamente, llegamos a casa, dejé mis cosas en mi habitación y corrí hacia la de mi hermano menor, lo había extrañado demasiado.

— ¡volviste! —exclamó sonriente.
—así es, ¿Qué te parece si vamos a rentar unas películas? — propuse sin dejar de abrazarlo.
—genial—
Fui en busca de un abrigo para Ed y partimos hacia el video club, estaba obligada a ver “Alice in wonderland” de Tim Burton. En el camino de regreso, pasamos por la famosa librería, miré a mi hermano, y sin duda alguna entré al lugar.
Era inmenso, era seguro de que allí encontrarías cualquier libro, sea viejo o nuevo, estaría allí. Muchos estantes, libros por doquier y un gran mostrador eran lo que hacían de esta librería una de las mejores que he visto.
— ¡Daphne, Ed! ¿Cómo han estado? — preguntó amablemente el señor Jonas.
—muy bien ¿y usted? — respondió Ed cordialmente.
—con mucho trabajo— llevaba una gran hilera de libros y me ofrecí a ayudarlo.
—creí que encontraría a Joe por aquí. Comenté algo avergonzada.
—fue con Kevin y Nick a apuntarse para ingresar a la universidad. ¿Tú estudiarás aquí este año? —
—me pregunto lo mismo, creo que a mi padre no le agradará la idea de volverme a Boston.
—sería genial que te quedes, así Joe no estará solo— y me guiñó un ojo. Yo solo sonreí.
Continuamos la charla por un tiempo más y regresamos a casa, Sam y George estaban jugando a los videojuegos, son muy competitivos cuando juegan. Repentinamente, comienza a sonar mi celular.
-¿hola?-
-¡Daphne! Los extraño-
-Tina, nosotros también-
-escucha, te llamo porque tengo MUY BUENAS NOTICIAS-
-cuéntame-
-Paul McCartney dará un concierto en Springfield y luego partirá a su gira por Europa-
-eso es estupendo-
-lo es, ¿vendrán a verlo?-
-por supuesto que si, y George no se lo perdería por nada en el mundo-
-de acuerdo, mañana compro los tickets-
-no veo la hora de verte amiga-
-yo también, debo irme a visitar a mi sobrino, nos vemos-
-mándale un saludo, nos vemos, te quiero-

Al finalizar la comunicación con mi amiga grité eufóricamente y me acerqué a George.
— ¡iremos a ver a Paul McCartney! — exclamé exaltada.
— ¿Cómo dices? —
Luego de contarle a mi amigo la conversación que tuve con Tina, su sonrisa no podía borrarse de su rostro.
El resto de la mañana y el almuerzo estuvo repleto de comentarios sobre el ansiado concierto. Hasta que llegaron los hermanos Jonas y notaron nuestra gran alegría…


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title: Capítulo 16#
date: miércoles, 24 de febrero de 2010
time:10:56
I told you, I'm not in love , Capítulo 16 .

— ¿de verdad lo lamentas? — me preguntó sin dejar de sostener mi cintura.
—Nick, mejor vamos, ¿si?
—de acuerdo. Y sonrió ampliamente.
Fuimos corriendo hasta la cabaña, George estaba en la silla más cercana a la puerta esperándonos, al vernos se cruzó de brazos sin dejar de fruncir el ceño.
—Daphne Emily Routh y Nicholas Jerry Jonas Miller, ¿me pueden acompañar? —
Él me miró extrañadamente y lo seguimos hasta la cocina.
— ¿Qué rayos pasa entre ustedes? —
—nada, ¿Qué debería suceder? —
—Daphne, los vi, y esto está mal— exclamó alterado.
—lo sabemos pero…—
—no volverá a suceder— terminé de decir.
Inmediatamente Nick me miró sorprendido. No podía seguir con esto, yo jamás confundí mis pensamientos, jamás me enamore y ahora… no lo se, adoro a Joe, pero Nick se que siempre va a estar en mi mente por más de que intente borrarlo de mi memoria.
Nick es especial, es algo que siento desde la primera vez que lo vi, pero estoy mucho más que segura que él solo quiere “divertirse” conmigo y confundirme, no creo que sus sentimientos sean tan puros como los de Joe.
Igualmente, no quiero confundir las cosas, yo no estoy enamorada, jamás sentí eso, y no creo que lo sienta por Joe, siquiera puedo decirle que lo amo, y si hice esto con Nick, no debo estar convencida de que Joe sea el amor de mi vida, sé que no y que somos novios porque nos atraemos no porque estemos enamorados.


es un Bloqueo por el cual estoy pasando, pero no crean que no tengo ganas de escribir, solo que no estoy inspirada :/ . Igualmente tengo que escribir a full para antes de que empiecen las clases . un beso chuchis !


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title: Capítulo 15#
date: domingo, 21 de febrero de 2010
time:19:13
Confusion , Problems and Mistakes . Capítulo 15

Es decir, es el hermano de mi novio, no puedo verlo como algo sexy, siquiera debería atraerme. Pero lamentablemente Dios me hizo dos ojos que aún ven a pesar de que esté de novia.

— ¿Daffy? — y me sacó de mi transe.
—no quiero meterme, debe estar muy fría el agua— y miré como temblaba del frío.
—vamos pequeña, es el último día para disfrutar—
¿A caso todos me veían como a una niña de 5 años? Todos utilizaban ese apodo para mí. Aunque oírlo desde sus labios fue completamente diferente.
—no, no quiero volver con 40º de fiebre—
—recuerda que fuiste tu la que se negó— me advirtió amenazante y de un abrir y cerrar de ojos mis pies no tocaban el suelo, Nick me había cargado a su espalda y me llevaba directo al lago.
—Nicholas Jerry, ¡suéltame ahora mismo! —
—como digas primor—
De un momento a otro me encontraba sumergida bajo al agua gracias a Nick. No me equivocaba cuando dije que estaba fría, ya que mi cuerpo se congeló completamente.
Nadé hasta donde se encontraba Nick, lo tomé de sorpresa por los hombros y empujé hacia abajo con el fin de lograr hundirlo.
Él flexionó sus piernas y logró que me hundiera junto a él.
—dejen de jugar que van a terminar ahogados los dos— nos retó Kevin con autoridad.
—Kevin, no sucederá nada, sólo trataba de sacar a Daphne de sus libros— se defendió utilizándome de escudo.
—Nick, basta— me defendió Joe mientras se acercaba a mí. — ¿quieres salir? —
—No, creo que me acostumbré a la temperatura del agua—
—Yo me cansé del agua— exclamó exhausto mi hermano mayor.
Se dirigió hacia la orilla junto a Kevin mientras buscábamos algo divertido para hacer.
—creo que yo también saldré del agua— comentó Joe mientras sacaba sus manos de mi cintura. Antes de ir a la orilla besó mis labios muy tiernamente.

Pasó mas de una hora y yo continuaba en el agua junto a los chicos, era muy divertido estar con ellos, aunque Nick me trataba de una manera extraña, usaba palabras como “primor” o “preciosa” para dirigirse a mi, no me molestaba pero me resultaba muy raro.
— ¿Qué hacemos? — pregunté sonriendo al notar que ninguno de los tres se movía de su lugar.
—a mi ya me saldrán escamas— acotó Sam mientras reía. —me voy con los chicos—
—¡espera! — gritó George al notar que mi hermano se alejaba. —yo iré contigo— y nadó hacia la orilla.
Miré a Nick resignada y pregunté de la manera más tierna e inocente, parte del plan para no quedarme sola, por supuesto. — ¿tu también te irás? —
— ¿quieres que me quede contigo? —
—si— estaba algo nerviosa ya que apenas unos cortos centímetros nos separaban.
—entonces me quedaré princesa—
Otra palabra más, ¿Qué rayos le sucedía a este chico?
—gracias y… ¿Qué quieres hacer? — pregunté tratando de buscar un tema de conversación.
—no lo se— y se acercó bruscamente a mi. — ¿que quieres hacer tu? —
No podía mirarlo a los ojos, sus labios comenzaban a volverse irresistibles para una débil como yo. Además no ayudaba en lo absoluto la voz seductora que utilizaba al hablarme, este chico quiere enfermarme, y seguramente lo logrará.
Acortó la distancia entre nosotros con un beso, pero no era cualquier beso, era uno muy dulce y delicado, tenía su lado fogoso y apasionado, pero sin dejar de ser tierno, sin duda, una mezcla muy irresistible. Se que sonará cruel decirlo, pero ni Joe me provocaba esto al besarme. Y lo recordé, mi novio, me estaba besando con el hermano de mi novio, y lo peor era que lo disfrutaba.
—Nick, no…— e intenté separarme de sus labios.
—por favor, no se cuando voy a volver a tener una oportunidad como esta— suplicó sin dejar de verme a los ojos.
Esta vez fui yo quien buscó sus labios, lo besé con unas inmensas ganas y de una manera más desenfrenada, realmente estaba hipnotizada a sus besos.
Él comenzó a acariciar mi espalda con suma delicadeza, mientras yo acariciaba sus perfectos rizos, sabía que le molestaba que lo hicieran, pero no iba a quejarse conmigo por hacer eso, de hecho nunca lo hizo.

—preciosura, el sol se está ocultando y comenzarán a sospechar— susurró muy cerca de mi oído, haciendo que me estremeciera por completo.
—lamento todo esto—
Estaba apenada de besarlo y luego huir, no quería jugar con sus sentimientos, aunque no sabía lo que sentía, Nick se había tomado el trabajo de confundirme más de lo que estaba…


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title:
date: sábado, 20 de febrero de 2010
time:20:25


Hace 9 meses, yo estaba viviendo el sueño .


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title: Capítulo 14#
date:
time:20:22
What the hell am I thinking? Capítulo 14

En fin, decidí pasar por alto esto de los sueños, lo único que lograba era volverme más loca aún, además de quitarme el sueño.
Solo enfocaría mi mente en lo que más me importaba en ese momento: Joe. Dejaría a un lado esta fantasía y el misterio de mis sueños para poner en marcha mi relación con él, e intentar ser algo más que una amiga para él.
Desperté gracias a los rayos del sol que daban en mi cara. Comencé a moverme de un lado a otro, perdiendo la conciencia de que no dormía sola, Sam estaba a mi derecha y Nick a mi izquierda. Volteé a ver a mi hermano quien estaba en su más profundo sueño, me giré hacia el otro lado y Nick ya estaba despierto…
—Hola— saludé mientras mis labios se encorvaban formando una sonrisa.
—buen día Daffy— y me devolvió la sonrisa.
Puede ser que en este momento no sabía que decir, no sabía de que hablar, aunque su saludo fue muy tierno y agradable.
— ¿Qué te parece si vamos a desayunar? — me invitó con otra sonrisa y se sentó en el colchón.
—genial— exclamé al pararme del colchón.
Nos dirigimos a la cocina, pero extrañamente, no se sentía ni un alma. Mientras yo preparaba los cafés, él hacía los panqueques. Al finalizarlos, nos sentamos en la mesa y comenzamos a desayunar.
—buen día— saludó Kevin mientras se sentaba junto a nosotros.
—buen día hermano—
—¿ustedes durmieron juntos? — preguntó mientras se servía café.
No pude evitar escupir lo que había bebido y abrir mis ojos lo mas que pude. Mientras Nick se atoraba con sus panqueques.
—solo preguntaba—
—no Kevin, en realidad dormimos con mi hermano y George, hicimos una especie de carpa dentro de la habitación— me justifiqué antes de toda sospecha.
—de acuerdo, sólo tenía la duda, igualmente, no comprendo porque se pusieron nerviosos cuando de los pregunté—
—terminé, voy a bañarme— exclamé levantándome de la silla, lavé mi taza y la guardé.
Estaba por entrar al baño hasta que alguien me detiene.
— ¿Cómo es eso que dormiste con los chicos? — preguntó serio, sin dejar de fruncir el entrecejo.
—lo hice porque… no quería dormir sola, y como ustedes se habían ido a trasnochar vaya uno a saber donde, me quedé con ellos—
— ¿por qué siento culpa por haberme ido? —
—tal vez porque me quisiste hacer una escena de celos que no funcionó, además no se por qué estás celoso—
—escucha Emily, se que no tengo el derecho de sentir celos, pero quiero tenerlo—
— ¿a que te refieres con eso? —
Nunca estuve tan ansiosa como ahora, espero que lo que me diga sea lo que yo pienso y quiero.
—Me refiero a que… quiero que seamos novios, no es la manera más romántica en la que te lo pude decir, pero desperté con unas inmensas ganas de proponértelo—
—por supuesto que quiero— exclamé con mucho entusiasmo y lo abracé fuertemente.
Él me abrazó por la cintura y me besó tiernamente, sujeté su cara con ambas manos e hice que los besos comiencen a tornarse algo apasionados.
Me separé de sus labios y sonreí ampliamente.
— ¿Qué te parece si almorzamos en el lago? —
—me encantaría— respondí con una sonrisa y nos dirigimos a la cocina agarrados de la mano.
Preparamos unos sándwiches y nos dirigimos hacia la orilla del lago, al llegar, Joe me tomó de la cintura y comenzó a besarme como si no hubiese un mañana…

Debo admitir que mi felicidad no tenía límites, estos últimos días, no podía despegarme ni un segundo de Joe que ya lo extrañaba. Es raro y cursi, pero era una muy buena compañía y un excelente novio, aunque aún no puedo decirle que lo amo. Siento que es algo que debo sentir inmensamente, y no lo sé, veo que es muy pronto para decirle “te amo”. Pero en verdad lo aprecio y mucho…
Precisamente mañana regresaríamos a Portland, la verdad es que extrañaba mucho al pequeño Eddie, como él a nosotros, ya que nos llamaba a diario.
Para hoy teníamos programadas millones de cosas por hacer, la primera era meternos al lago, a pesar de que no hace demasiado calor, no nos iríamos sin habernos metido al lago. Así que pasamos el día en la orilla del lago.
—Daffy, ¿Por qué no te metes? — preguntó Nick mientras se acercaba a mi todo mojado. Debo admitir que tiene un hermoso cuerpo, muy marcado, y sus rulos mojados lo hacían más sexy aún, pero... ¿Qué rayos estoy pensando?


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title:
date: jueves, 18 de febrero de 2010
time:17:13


debía subir esta foto :D !
en un rato el cap 14 .


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title: Capítulo 13#
date: miércoles, 17 de febrero de 2010
time:16:04
Luego de la hermosa caminata, volvimos a la cabaña, Steve estaba afuera, tenía en sus manos una larga vista, espero que no lo haya usado para lo que yo pienso, si no estará en problemas…
— ¿no les parece que es un poco tarde para volver de una caminata entre amigos? — y frunció el seño.
—Joe, mejor ve con los chicos— aconsejé sin quitarle la mirada a mi hermano mayor.
—De acuerdo—
Él se sentó en el escalón que se encontraba antes de la puerta y yo imité su acto.
— ¿me puedes explicar para que usaste ese larga vista? — mi voz se había puesto ruda y firme, estaba muy enojada.
—quería asegurarme de que todo esté en orden, no sabía que los amigos se besaban—
—Steve, somos prácticamente novios, creí que lo sabías—
—no quiero saberlo ni imaginarlo—
— ¿por qué?
—porque es terrible ver como tu hermanita crece— y me miró enternecidamente. —Me cuesta verte como a una mujer, siempre has sido la consentida, la que me insistía para jugar a las muñecas y lo tenía que hacer porque comenzabas a llorar si no lo hacía—
—es cierto, pero Steve, yo crecí, y no soporto tus escenas de hermano sobre protector—
—te entiendo, pero no quiero verte sufrir, la verdad es que no confío mucho en Joe
—no confías en ningún chico que se me acerque—
—Sabes como es esto de las hermanas y hermanos—
—esta bien, pero… no lo vuelvas a hacer, ¿de acuerdo? —
El asintió con su cabeza y luego de hablar de mi relación con Joe, ingresamos a la cabaña. Todos estaban sentados en forma de círculo, con snacks en el centro, discutiendo sobre deportes, hablando de chicas, entre otras cosas de chicos.
Era algo aburrido, ya que no encajaba en la conversación, hasta que Nick y George trataron de integrarme hablando de cosas que compartíamos todos.
Era un picnic pero dentro de la cabaña, era divertido, me recordaba a cuando éramos pequeños y nos escondíamos junto a Nick y Sam debajo de la mesa para comer “las galletas prohibidas”, las llamábamos así porque nunca podíamos comerlas a cualquier hora. Pero siempre buscábamos la forma de poder salirnos con la nuestra. Nuestra infancia fue la mejor, sin duda.
Luego de la divertida cena, nos preparábamos para ir a dormir, aunque tenía muchas ganas de hablar con mi mejor amigo. Cepillé mis dientes y me puse mi pijama. Me dirigí a la habitación de los chicos y los saludé.
—George, ¿podemos hablar? —
— ¿psicoanálisis a psicóloga? —
—así es— y me reí del término que mi amigo había utilizado.
— ¿podemos hacer una sesión grupal? — preguntó Sam mientras se acomodaba en la cama.
—De acuerdo—
Apartamos las camas y tiramos los colchones al suelo. E intentamos de armar una carpa, ya que paramos dos camas, una en casa punta y colocamos una sábana sobre estas.
—bueno, ¿Quién comienza? — pregunté mientras me acomodaba al lado de mi mellizo.
—las damas primero— exclamó Nick sonriendo.
Resignada, comencé a comentar mis problemas: desde mi relación con Joe hasta mis extraños sueños, creo que hablé durante una hora sobre aquello. Y debo admitir que me hizo muy bien hablarlo.
— ¿soñaste con el libro y con mi hermano? — preguntó Nick confundido.
—Así es, no sé porque, debo estar loca—
—Espera— y buscó algo en su mochila y al ver que era quedé completamente sorprendida. —este es “el Paraíso”, es una historia sobre un amor imposible, aún no leí el final, pero la manera en que está narrado parece del siglo XIX—
Miré a George confundida. — ¿Dónde lo conseguiste? —
—en la librería de mi abuelo, ¿la recuerdas? Antes de su muerte él me lo obsequió, me dijo que se lo agradecería algún día—
De acuerdo, si antes estaba confundida ahora lo estoy el doble. ¿Por qué soñaría con ese libro? ¿Por qué soñaría con la librería de su abuelo?
Ya no se que creer, que conclusión sacar. Intento buscarle una razón lógica a lo que me está sucediendo, pero se me hace imposible. Esto debe significar algo, pueden tratarme como a una loca, pero estoy segura de que estos sueños me llevan a algo.


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title: Capítulo 12#
date:
time:12:54
Love in Secret, Capítulo 12

Salí de la ducha ya que Sam había comenzado a ser irritante con su típica pregunta: “¿Cuánto te falta para terminar?” siquiera en el baño podía estar tranquila.
Asomé mi cabeza a la puerta y ahí estaba Steve con un gran chocolate en sus manos.
—hermano de mi corazón, olvidé mi ropa arriba de mi cama ¿me la alcanzas? — y sonreí tiernamente.
—Daphne, no acostumbres a hacer esto, somos 6 hombres—
—Lo sé, es que estoy acostumbrada a estar libre, pero mejor tráeme la toalla antes de que me vean—
—Bueno, me debes una—
—Steve, ¿nunca haces algo por bondad? —
Él sólo me miró como diciendo: “me conoces Daphne” y se fue en busca de mi toalla, luego de la corta espera, me cambié y fui a la cocina donde se encontraban todos.
—mi querida hermana menor por 5 minutos, que suerte que llegas… tenemos hambre— y fingió morir de hambre.
—Sam, yo vine para divertirme como ustedes, no para ser su sirvienta, agradezcan que limpié el baño, por cierto, alguien no sabe tirar la cadena— y miré a Steve.
—hablábamos del hambre no del baño— se defendió.
—en fin, ¿Qué quieren cenar? — terminé cediendo. Son seis hombres, no podrían vivir sin mí. —Pero, vamos a establecer reglas de convivencia, sé que son hombres y acostumbran a que su madre esté en todo, pero van a tener que ordenar y limpiar sus habitaciones, y se van a dividir en grupos para limpiar los platos y poner la mesa—
—es una buena idea para mantener esto ordenado, después de todo vamos a estar acá por una semana— agregó Kevin sonriendo.
—bueno, ¿que les parece si comemos unas hamburguesas a la parrilla en el patio? —
—Es una buenísima idea George—

Afortunadamente, logré que me ayuden en “las tareas de la casa”, estos últimos 3 días me ayudaron a acercarme más a Joe, y con Nick y Kevin somos como hermanos, en realidad, todos nos volvimos muy unidos, me sentía protegida junto a ellos, con respecto a las habitaciones hubo un par de cambios, George, Sam y Nick invadieron la habitación, por lo tanto me tuve que ir con Steve. Todas las tardes buscábamos algo entretenido que hacer, realmente la pasaba estupendo. Mis sentimientos son mucho más claros ahora, es obvio que quiero a Joe, nuestra relación sólo necesitaba un empujoncito para ir más alto, es decir, nos besamos a escondidas y no con mucha frecuencia, pero creo que así estamos bien, aunque me gustaría ser su chica.
Estábamos George, Nick y yo acostados en el piso de madera tratando de matar al aburrimiento.
—Daffy, ¿Qué hacías en la madrugada en la cocina? — preguntó Nick mientras me observaba de una manera muy graciosa.
—Fui a tomar agua, siempre me pasa—
—y justamente Joe hizo lo mismo a la misma hora, que raro, ¿tu que dices Nick? —
— ¿Qué hacen pequeños? — preguntó Joe mientras se sentaba en el suelo junto a nosotros.
—justamente íbamos a buscar algo para comer, ¿verdad Nick?
—Hem… si—
George se llevó a Nick a la cocina dejándonos solos a Joe y a mí, era claro que fe apropósito. Al ver que nadie estaba además de nosotros, él se acercó a mí y se sentó a mi lado.
—Hola— saludó susurrando.
—Hola Joe— y sonreí.
— ¿no me vas a saludar? —y estiró los labios.
Volví a sonreír y lo besé delicadamente. El colocó sus manos en mis mejillas y logró acercar nuestros labios más aún, eran tan dulces sus besos y me besaba de una manera tan suave que me hacía volar.
—Te quiero— susurré sobre sus labios mientras él me abrazaba.
—Yo más preciosa— y me besó nuevamente. — ¿Qué te parece si vamos a caminar? —
Adoraba a este chico, era tan dulce y tan tierno, estar con él era lo único que deseaba, me sentía segura junto a él. Cuando estamos juntos, no me importa nada más que Joe.
Busqué mi abrigo y volví a la cocina donde él me esperaba, tomó mi mano y entrelazó nuestros dedos, y salimos a caminar.
Me sentía enormemente feliz, aunque mi cabeza no dejaba de aturdirme, ¿Qué relación tenía con Joe? es obvio que somos más que amigos, pero tampoco somos novios, quisiera ser su novia, pero si él no me lo propuso, debe sentirse algo confundido, por eso no lo hace.


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title: Capítulo 11#
date:
time:12:54
Kiss and shut up , Capítulo 11

—Nick, jamás creí que fueses así, es decir… siempre fuiste tan peleador conmigo y ahora no sé— me atreví a decir mientras dejaba mi cuaderno a un costado.
—Digamos que he madurado con esto de la diabetes—
De un momento a otro, había logrado que me contara todos sus profundos sentimientos sobre la enfermedad que cargaba, era tan emocionante escucharlo, sentía una angustia por dentro, lograba ponerme en su lugar y me fue inevitable llorar junto a él.
—Es muy admirable todo lo que hiciste, la verdad es que te admiro mucho— y sonreí mientras secaba mis lágrimas.
—deja de llorar— y me abrazó tiernamente.
—es que…—
Y me interrumpió colocando su dedo índice en mi boca. —eres preciosa—
Se acercó lentamente a mis labios y comenzó a torturarme con pequeños rozamientos entre ellos, tenía la necesidad de probar sus labios de una vez por todas, y decidí besarlo de una vez por todas.
Sentía una pequeña y agradable descarga eléctrica al besar sus labios, digamos que era inconciente de lo que hacía, ya que aparentemente debería estar recordando a Joe, no somos novios pero estábamos por serlo…
— ¿Qué hacen? —
—Hem… nosotros, ella tenía una basurita en el ojo— y simuló quitar la supuesta basurita.
—no necesitan excusarse conmigo—
— ¡George!
—jamás había estado tan feliz de verte. Suspiré aliviada mientras tocaba su hombro.
—creyeron que era Joe, ¿verdad? Rió a más no poder y se sentó junto a nosotros. —No quiero ser aguafiestas, pero los chicos llegarán en cualquier momento—
—Bueno, mejor iré a ducharme— intenté de huir de la incómoda situación, además, necesitaba despejarme, acababa de besar al hermano del chico que me gusta… eso creo.
Caminé hasta la cabaña y me dirigí a mi habitación, mi cabeza no dejaba de dar vueltas ¿Qué había hecho? Ahora todo sería mucho más confuso por la estúpida tentación de besar al chico que me gustó hace 4 años, es decir, Daphne, supéralo fue hace mucho tiempo, no eres de hacer estas cosas, y ahora llego a tener la confusión de mi vida con dos hermanos. Desearía no tener sentimientos…

—Daphne Emily Routh, ¿Cómo es que besas a Nick? Es decir, estabas por tener una relación con Joe—
—estuvo mal, lo se, pero no sé porque razón lo hice, supongo que un lado de mi quería hacerlo.
—pequeña, jamás has estado en una situación así— y me abrazó.
—no, yo siempre supe lo que quería y ahora… no sé, no quiero decepcionar a nadie, y mi relación con Joe siempre estuvo mucho más que clara—
—sólo quiero saber algo… ¿te gusta Nick?
—por supuesto que no, es lindo, pero no, yo tengo que estar con Joe.
—No estés junto a él por obligación, actúa con el corazón—
—George, Nick no va a confundir mis sentimientos, nunca lo hará, yo estoy decidida con lo que siento— busqué mi ropa y antes de dirigirme al baño, abracé a mi amigo.
Antes de entrar al baño, escuché unos leves sollozos desde una de las habitaciones, dudé por unos minutos si tocar la puerta o no, y finalmente lo hice.
—no estoy para nadie.
Sabía que no iba a abrir la puerta por nada en el mundo, así que decidí entrar. Ahí estaba él, tirado en su cama cubriendo su rostro con una almohada. Y me senté en el borde de su cama. —Nick, ¿Qué ocurre? —
—Quiero que te olvides de lo que sucedió esta tarde, ¿si?, yo no quería ponerte en problemas—
—Nick, me estás pidiendo algo imposible—
—por favor… simplemente, olvídalo—
— ¿por qué quieres que lo haga? —
—porque no quiero complicar las cosas, vos y Joe deben estar juntos, y ese beso lo único que hizo fue traer problemas.
— ¿de verdad crees eso? — pregunté algo confundida.
—No podría arrepentirme de eso, ya que si lo hice, fue por algo, pero va a traer muchos problemas, los cuales quiero evitar—
De acuerdo, admito que eso fue… raro, me estaba dando a entender que haberme besado con él traía problemas, y que lo debía olvidar, y luego me dice que es algo de lo que no se arrepentiría, ¿Quién lo entiende?
Ninguno de los dos había planeado el beso, fue algo que sucedió en el momento, además, si sucedió fue por algo, no hablo de amor, si no de atracción.
Finalmente, observé su rostro por un momento, ojos hinchados, sus labios secos y su cabello algo despeinado, buscaba la razón de mis actos, tanto como la razón de los suyos. Necesitaba un por que, y no podía esperar.
—Entonces, quiero saber por que sucedió lo que sucedió— me atreví a decir luego de un largo silencio.
—te diré al verdad, tu me gustabas hace mucho tiempo, desde antes que te vayas y por eso te trataba mal, y verte ahora, sentí la renovación de todos esos viejos sentimientos. Por eso hice lo que hice—
—Hicimos— corregí.
—como sea, prométeme que vas a intentar de olvidarlo—
—no puedo prometer lo que estoy segura de que no voy a hacer—
—aunque sea, inténtalo—
—De acuerdo—
Lo dije para complacerlo, pero no iba a olvidar ese beso, no del chico que me gustaba, si fuese cualquier otra persona, estoy segura de que podría hacerlo, pero no con él.

Me fui de su habitación algo aturdida, tenía que decidirme por lo que realmente quería. Seguramente el beso con Nick, no pasa a ser más que eso; en cambio, con Joe ya estaba entablando una relación, teníamos un poco más que un beso, tampoco crean que sea tanto. Pero estoy segura de que Joe estará junto a mí pase lo que pase, además, si he soñado con él, es por algo ¿verdad?, eso era una señal de que él y yo debíamos estar juntos.


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title: Capítulo 1O#
date:
time:12:53
Camp , Capítulo 1O

—Daph, vamos, arriba— me despertó mientras me sacudía de un lado a otro.
—George— grité furiosa y volví a acomodarme sobre mi cama.
—Iremos a acampar junto a los hermanitos Jonas— debo admitir que me causó mucha gracia el tono que utilizó al pronunciar “hermanitos Jonas”, su tono burlón es muy gracioso.
Me levanté más rápido que un cohete al despegar y me bañé. Luego de la refrescante ducha me puse un pantalón de Jean oscuro y un buzo de color blanco. Armé un pequeño bolso con lo esencial: cepillo de dientes, libro preferido, mp3 (no soy muy amante de la tecnología) cargador del celular, ropa de invierno, etc.
Cuando ya estaba lista, George visitó mi cuarto y bajamos al living donde nos encontramos con mis hermanos ya listos para partir.
— ¿no venís papá? — Pregunté al notar que él no tenía ningún bolso cerca.
—no iré, igual estás en manos de George, es del único que confío, los demás son uno peor que el otro. Bromeó mientras me ayudaba a bajar el bolso.
Nada podía ser peor, 6 hombres y yo, ¿que podría hacer yo entre ellos? Es decir, una mujer entre tantos hombres es... raro.
—genial. Terminé diciendo.
Finalmente, tomé una galleta de la cocina y guardamos los bolsos en el baúl de la camioneta, al poco tiempo, Nick Joe y Kevin llegan con una gran sonrisa, nos saludan y dejan sus cosas en el baúl también.
—cuiden a mi princesa. Aconsejó mi padre al ver que ya estábamos por partir.
—Así será Hugh— respondió George con una sonrisa que inspiraba mucha confianza.
Ingresamos a la camioneta y partimos a nuestro destino.
El camino fue algo repugnante, divertido y repugnante, eran 6 hombres con sus típicas cosas de chicos, eructos, las conversaciones babosas sobre chicas, play station, ex novias, entre otras.
Afortunadamente, logré conciliar el sueño y no formar parte de esa asquerosa conversación…
Me encontraba en esa gran librería, buscaba algo en una gran estantería de las muchas que había en el lugar. Finalmente encuentro lo que buscaba, un libro que aparentaba ser viejo; logro tomarlo y al tenerlo en mis manos, sonreí.

— ¡El paraíso! — exclamé al despertar de mi sueño.
—Si Daffy, este lugar es el paraíso— exclamó Nick contento.
—no es que… no importa.
No podía decirle la verdad, me creería una loca, el psiquiatra sería mi destino. Ahora sólo tenía que saber por qué ese libro, me intrigaba saber por qué.
—Daphne, llegamos.
—de acuerdo Kevin, ya… ya voy.
— ¿ocurre algo? — preguntó
—no, nada. Vamos— sonreí para parecer creíble.
En fin, caminé junto a Kevin con los bolsos hacia el interior nuestra cabaña, era preciosa, muy acogedora por cierto, todo era madera, adoraba el lugar.
Pero el problema fue otro: las habitaciones, eran 4, somos 7. Las discusiones eran por cualquier cosa, hasta oí cosas que no deseaba oír.
Miré desentendida a George y decidí decir: —yo dormiré con George, ustedes arréglense—
— ¿como? — exclamó exaltado Joe.
—así es, ¿algún problema? —
—Pero… eres una chica, no—
—está bien Daphne, confió en George. Terminó diciendo Steve y se cerró el tema.
Nos dirigimos junto a mi mejor amigo hacia la hermosa habitación, acomodamos las camas y no pude esperar para contarle sobre mi sueño.
Mi amigo me miraba de forma extraña mientras yo le contaba sobre mi sueño, no de la manera en que dicen: “estás loca”, si no de la manera en que: “algo extraño sucede”.
—chicos, lamento interrumpir, pero vamos a conocer el lugar, ¿vienen? — se acercó Joe mientras sonreía.
—por supuesto. Respondí entusiasmada.

Caminamos por un largo tiempo, adoraba el paisaje del lugar, era precioso.
No podía pedir más, no había nada más relajante que la hermosa vista, árboles por doquier, el verde y corto pasto, y además el hermoso y cristalino lago. Saqué mi lápiz y mi cuaderno, y comencé a dibujar lo que mis ojos apreciaban, por si no lo había mencionado antes, es uno de mis pasatiempos, pero no supera a la escritura.
—Eres toda una artista— opinó Nick mientras observaba mi cuaderno.
— ¿tu crees? Son sólo garabatos—
—¿sólo garabatos? Es una perfecta copia de este hermoso paisaje. Suspiró, —mira a tu alrededor y mira tu papel, cualquiera que viese tu dibujo imaginaría estar aquí—
—buen punto de vista, muy profesional. Y sonreí, — ¿los demás te dejaron atrás? —
—no, me dijeron que te proteja de las criaturas salvajes, un saltamontes puede amenazarte en cualquier momento— bromeó.


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title: Capítulo 9#
date:
time:12:52
Strike or Kiss, Capítulo 9

Ya había comenzado el juego, Kevin no paraba de hacer Strikes, y Sam no se quedaba atrás, quería jugar a toda costa, pero mis hermanos no dejaban de decir “no”. Estaba mucho más que enfadada, en fin, sólo faltaba un Trique y ganaríamos, no quería ver a Joe perder, pero soy demasiado competitiva como para ver a mis hermanos perder. Así que continué alentando por mi familia.

—Daphne, ¿nos haces el honor?— preguntó Steve dándome la bola, yo lo miré sorprendida y rápidamente me levanté para finalizar el juego. Ahora si estaba presionada, debía ganar o ganar.
—ella no podía jugar— exclamó Nick mientras me señalaba.
—¿me tienes miedo?— le pregunté casi riendo.
—hagamos lo siguiente, si haces el Strike pides lo que tu quieras— añadió Joe.
—¿lo que quiera?
—así es.
—genial— murmuré con una sonrisa en mi rostro.
Lancé la bola y logré hacer el ansiado Strike, junto a la gran victoria de “los Routh”.
George me abrazó y logró que mis pies flotaran en el aire, mientras Sam y Stevie se dedicaban a gastar a los hermanitos Jonas.
Continuamos celebrando mientras Nick y Kevin se dirigían a devolver los zapatos para bolos.
Finalmente me dejaron a solas con Joe, seguro que era algo ya planeado, era increíble la manera en que mis hermanos me entregaban a él, obviamente, estoy siendo sarcástica.
—entonces… ¿Qué es lo que quieres?— preguntó mientras nos dirigíamos a devolver sus zapatos.
—seré buena al decir que solo quiero un helado— y me senté en una de las bancas.
Él me miró asombrado y sonrió. —de acuerdo, sólo eso—
—se a donde quieres llegar Joseph— confesé sincera.
—no se a que te refieres— y miró a un costado.
—Vamos, tengo tres hermanos varones, conozco tus intenciones—
—De acuerdo Daph, yo… siento una gran atracción hacia ti, y al verte, es como si nada mas importara—
Yo lo miré asombrada. —es bueno tener sentimientos similares, no podría mentirte diciendo que siento esa atracción también—
—eres una chica impresionante, se que es apresurado todo esto que siento pero… simplemente, quiero dejarme llevar— musitó prácticamente sobre mis labios.
—Entonces, hazlo—
Era como si todo desapareciera y sólo estemos él y yo, sin importar nada. Se acercó a mí muy lentamente, su mano acarició mi mejilla y de un abrir y cerrar de ojos, nuestros labios estaban en una feroz guerra de rozamientos, estaba completamente hipnotizada, sus labios eran una adicción para mi, me tenían cautiva a su amor. Cuando creía que nada ni nadie podía arruinar este momento, el celular de Joseph comienza a sonar, por más de que no le quisimos dar mucha importancia, el sonido del aparato electrónico era insistente.
Separamos nuestros labios y atendió la llamada, mientras hablaba molesto con uno de sus hermanos yo aproveché para irme al baño, ya que hace 4 horas que no lo hacía.
Al salir de allí me encontré con Joseph, quien ya estaba listo para partir.
—Lo siento, mis hermanos… son demasiado oportunos—
Yo sonreí y me atreví a decir. —recuerda que también tengo hermanos—
Ambos reímos y salimos del bowling, Steve miró a Joe no muy agradablemente, Nick bromeaba con Sam y George, mientras Kevin reía del acto de mi hermano.
—será mejor que vayamos a casa— aconsejó Nick al ver la situación.
—si, nosotros deberíamos hacer lo mismo ¿verdad Steve?— exclamé entre dientes mientras miraba a mi hermano.
—así es, nos veremos mañana— agregó Sam y luego de despedirnos de los hermanos Jonas partimos a casa.


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title: Capítulo 8#
date:
time:12:51
Reencuentro , Capítulo 8

Él me miró sonriendo y me saludó, detrás de él venía Kevin con una amplia sonrisa, pero no lograba dejar de ver a Joe.
— ¿ya están listos? — preguntó Joe mientras veía fijamente a George.
—Así es— soltó Steve. —él es George, el mejor amigo de Daff— y lo señaló.
Estaba tan idiotizada con Joseph, que se me olvidó presentarle a Gigi, ese es su apodo que lo comenzamos a utilizar con Tina.
Ellos se saludaron con un apretón de manos y luego de que Sam saliera del baño, nos dirigimos a la camioneta de mi padre, aunque los hermanos Jonas irían en el coche de Kevin.

—Será un Routh contra Jonas, George es nuestro, y suplanta a Daff— advirtió Sam antes de entrar.
— ¿QUE? — exclamé exaltada. —yo voy a jugar, además somos 6 en total, podemos jugar 3 vs. 3.
—No, somos 7, Nick nos está esperando allí—
—pero, yo quiero jugar—
—Esta mañana te desmayaste, no sería bueno que juegues— me aconsejó mi mejor amigo mientras bajábamos del auto.
—Entonces, ¿Qué estoy haciendo aquí?—
—apoyarme, darme suerte— respondió mi hermano mayor sonriendo.
—TE ODIO, los odio— y los miré fastidiosa.
—¡Ey! ¿Por qué esa cara Daphne?— preguntó Kevin mientras esperábamos a que Joe salga del auto.
—quiero jugar, pero no me dejan— volví a mirar a George y a mis hermanos.
—es lógico que no te dejen, te desmayaste esta mañana, deberías hacer reposo— agregó Joe.
Era tierno lo que decía, es decir, se nota que es una muy buena persona, se preocupó por mi. Aunque ahora está en contra de lo que digo, pero se que es por mi propio bien.

Entramos al bowling, con decir que era ENORME no me basta, tenía un sector de comidas en la planta baja, y en el 1er. Piso los bolos. El suelo ardía con mi enojo al no poder jugar.
Luego de discutir si comeríamos ahora o después, decidimos hacerlo ahora, seguimos los pasos de Joe y Kevin, quienes se dirigían a una mesa donde se encontraba una pareja adolescente, por así decirlo. Él tenía el cabello castaño, muy ondulado y corto a la vez, y estaba bien vestido, era lo poco que pude ver ya que me daba la espalda. Su acompañante me resultaba conocida, era una típica chica “sin carne” rubia de ojos celestes, de esas modelitos que sólo conocen una tarjeta de crédito.
Luego de tanto pensar, me cayó la ficha, Sam había mencionado que Nick nos estaría esperando, rulos y castaño, características de Nick, pero mas que nada el hecho de que salga con esa chica me ayudó a reconocerlo más.
Estaba nerviosa, MUY nerviosa, hace años que no lo veía, era mi amor de la infancia, era obvio que quería dar una buena impresión después de tanto tiempo sin verlo.
—¿Qué hay de nuevo, hermano?— preguntó Joe sonriendo mientras saludaba caballerosamente a su acompañante, era tan respetuoso, tan… Varonil. ¡Por Dios! Las cosas que me hace pensar el amor.
—¿Cómo andan chicos?¿listos para perder?— era obvio que no notó mi presencia, ¿a favor o en contra?, no lo sé, en este momento lo que menos quiero hacer es analizar la situación.
—y chica— agregó Joe, siempre tan atento.
—con que nueva novia ¿eh?— y arqueó una ceja. —es muy linda, ¿Cuánto le pagaste para que salga contigo?—
Todos rieron ante su comentario menos Joe y yo que lo mirábamos desentendidos.
—soy Nick— terminó diciendo mientras me saludaba con un beso en la mejilla. Por fin, volví a ver sus almendrados ojos, esos que yo decía que eran de ángel y ahora los veo en su hermano.
—Nick, ella es Daphne— exclamó Sam riendo ante la confusión de su amigo.
—pero que rayos… ¿Daffy?— me miró sorprendido. Recuerdo que detestaba que me llamara Daffy, además cuando lo hacía era en un tono burlón, aunque esta fue la excepción.
Yo asentí frente a la duda de Nick, y este me abrazó fuertemente. Ese abrazo me recordaba a las tardes que pasábamos junto a Sam en el parque…
—estas muy… diferente— aún no salía de su estado de shock.
—lo mismo digo, aunque hay cosas que no has cambiado en lo absoluto, y miré a la chica que lo acompañaba, no le agradaba en lo absoluto mi conversación con él.
—ella es Michelle, ¿la recuerdas?— preguntó mientras la señalaba.
—OH si, que bueno verte— esas tres últimas palabras fueron las más falsas que pude decir en toda mi vida.
Era mi enemiga de la primaria, no la soportaba, su voz, su forma de ser, nada era bueno en ella. Siempre me hacía la vida imposible y lo peor fue cuando descubrió que me gustaba Nicholas e intentó salir con él un par de veces, pero afortunadamente jamás funcionó hasta ahora.

Por suerte, la “modelito” ya se había despedido de nosotros y se marchó, no soportaba ni un segundo más presumiendo su buena vida de ahora, que por cierto, siempre lo fue, pero ahora su fortuna se triplicó.
—Nick, caíste muy bajo saliendo con “Barbie”— murmuré mientras hacíamos nuestro pedido.
—no es mi novia, es más, trato de convencerla de que me planee una cita con su hermana, pero creo que ya no será necesario—
—¿Por qué lo dices?— preguntó Joe.
—porque… mmm… no es lo que busco— y miró costado.
—podrías presentarme a Michelle— agregó George.
—ni lo pienses— dije con odio, apretando mis dientes.
Luego de que trajeran la comida, comenzamos a hablar de tonterías y de cosas sin sentido, esta noche fue lo más divertido que me pudo pasar desde mi llegada a Portland, ya es el tercer día y debería saber que haría allí, sin embargo no lo sé.
En fin, después de la magnífica cena, nos dirigimos hacia el primer piso donde se encontraban los bolos, mi gran tentación era tirarme de pecho por el suelo y hacer un “Strike”. Mientras ellos se colocaban sus zapatos me dirigí hacia la sección donde jugaríamos, realmente deseaba jugar.
Finalmente comenzó el juego, Jonas vs Routh, aunque en este caso yo no jugaría y George lo haría por mi.


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title: Capítulo 7#
date:
time:12:49
Chapter 7#

—George, yo… soñé con esta librería, es la de mi sueño—
Era una gran librería con escalones que llegaban a una pequeña puerta de vidrio, las paredes eran de color beige, tenía un cartel que decía “librería”, era igual que mi sueño, sentía que ya había vivido esto…
— ¿quieres entrar? — preguntó mi amigo, y antes de que respondiera, mis ojos se cerraron y no sentí mas que mi cuerpo caer al suelo.

—Daphne, ¿estás bien?
— ¿George? ¿Qué hago aquí? — miré a mi alrededor y noté que estaba en un hospital.
—estábamos por entrar a la librería y te desmayaste. Pero luego llegó tu amado Joe y me ayudó a traerte— y refunfuñó.
— ¿de verdad? —
—Así es, está en la sala de espera junto a tu padre—
— ¿Cómo dices? — exclamé exaltada y me levanté de la camilla.
En es mismo instante, mi padre ingresa a la habitación y me sonríe. Comenzó con sus preguntas de que había sucedido, no podía decirle nada, ya que ni yo entendía porque me había desmayado, aunque sospechaba que era acerca de mis sueños. En fin, con la excusa de que no había desayunado y de que era una fría mañana en Portland, logré calmar a mi padre y en pocas horas, volver a casa.
Salí de la sala y ahí se encontraba Joe, me era inevitable sonreír al verlo.
—Me alegra verte bien— soltó mientras liberaba su amplia y hermosa sonrisa.
—gracias por quedarte, no debiste hacerlo.
—quería asegurarme de que estés bien—
—gracias, de verdad Joe, no me conoces muy bien y te preocupas por mi, eso es muy lindo de tu parte. Me senté junto a él y sonreí, no podía ser mas dulce, ¿verdad?
Finalmente, me dejaron salir del horroroso hospital para volver a casa. Odiaba los hospitales, su olor, los ruidos, todo; saber que tu vida depende de ese lugar, de los doctores, y de las máquinas que no siempre son exactas. Aunque la explicación de mi odio es simple, mi abuelo paterno murió en ese hospital, creo que eso es algo que nunca pude superar.

Al llegar a casa, me dirigí a mi habitación junto a George, miramos películas hasta que nuestros ojos quedaron hinchados como dos platos, miré fijamente la ventana y recordé que mis hermanos aún no regresaban, así que decidí llamarlos.
-hola?-
-hola, ¿Quién habla?-
-llamar sin saber a donde no es algo estúpido-
-lo siento, es que no reconozco la voz, ¿está Sam?-
-así es, de parte de quien-
-la hermana-
-¿Daphne?-
-no, Aurora-
-si, eres Daphne, ¿Cómo has estado?-
-bien, ¡hey! tu voz está mucho mas ronca, estas viejo Nicholas-
-creí que dejarías de molestarme, que iluso fui-
-¿Quién es el que me molesta desde los 5 años?-
-créeme que tengo mejores cosas que hacer-
-por supuesto que si, en fin ¿me dejarías hablar con mi hermano?-
-de acuerdo, ahora lo llamo-

No entendía porque, pero volver a hablar con Nick me alegro demasiado, estaba preocupada por su salud, y ahora lo escucho excelente. Terminé de hablar con mi hermano y comencé a prepararme para ir a los bolos, estaba muy entusiasmada.
Luego de terminar de ducharme me cambié con unos jeans, mis zapatillas, una remera al cuerpo negra y un sweater blanco con cuello redondo.
Bajé las escaleras y allí estaba Sam tirado en el sillón. Me senté junto a él y lo miré sorprendida.
—¿Qué sucede?— pregunté mientras observaba su estado de ‘moribundo’.
—estoy cansado de las mujeres— acotó mientras tapaba su cara con un almohadón.
—no me digas que eres gay, peor aún, ¿Nick es tu pareja?— bromée.
—no seas tonta, tengo un problema… me gusta la exnovia de Nick, ¿Qué hago?—
—olvídala, no creo que a él le guste que salgas con ella—
—puede ser, ¿Por qué todo lo malo me ocurre a mi?—
—deja de llorar como niña, podría ser peor.
—es cierto, soy el mejor de los perdedores— exclamó de un salto.
—sabes, debería enviarte a un psiquiatra—
—yo también te quiero— murmuró sarcásticamente y se fue a la cocina.
Luego de unos minutos Stevie llegó del trabajo, me saludó y subió las escaleras rápidamente para prepararse para irnos. Minutos después, Sam bajó las escaleras y volvió a sentarse junto a mi.
—¿Por qué somos mellizos?— preguntó mientras me miraba de arriba abajo.
—¿Por qué lo preguntas?—
—porque, no somos parecidos, excepto los ojos y el color del cabello, nada más.
—Samuel Routh, ¿puedes dejar de cuestionar todo?—
—me hubiese gustado tener un mellizo, no una melliza—
—a mi me hubiese gustado tener un mellizo con cerebro, pero no tuve suerte— adoraba pelear con él.
—en eso si nos parecemos—
—mejor ve a abrir la puerta, ¿de acuerdo?—
—como sabes…— sonó el timbre. —¿eres adivina?—
—no, tengo cerebro que es diferente. Sonreí macabramente y abrió la puerta, no podía creer lo que mis ojos veían, nuevamente las mariposas salieron de mi estómago, lo amaba con todo mi ser, es obvio que hablo de Joe.


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title: Capítulo 6#
date:
time:12:47
Chapter 6#

—lo sé, pero será mejor que vayamos a dormir— y besó mi mejilla.
—De acuerdo Sammy, te quiero— me dirigí al baño con mi mente completamente fijada en una sola cosa: Nick.
No entendía bien por qué, pero me angustiaba pensar en lo duro que debió ser para Nick esa etapa de su vida. No digo que sea motivo para quitarse la vida, pero, él era un chico que amaba los dulces y la palabra goloso no era suficiente para describir su pasión por los dulces, es más, estaba segura de que se casaría con un chocolate si pudiera. Y seguro que esta noticia no fue muy de su agrado, aunque lo que no entiendo es…
¿Por qué pienso en Nick? ¡Rayos! Él no es más que el mejor amigo de mi mellizo, también sería un “viejo amigo de la infancia” aunque jamás se entabló una buena amistad, pero no encontraba otra palabra para definirlo. No debería pensar en él, si el que me atrae es su hermano, por Dios, ¿solo atracción con Joe? tal vez me esté gustando. ¡Pero que es lo que digo! Lo conocí esta tarde, no puede gustarme, definitivamente no. aunque su mirada, su manera de hablar, todo, absolutamente todo lo que pude conocer de Joe me atrae de una manera inexplicable.
Daphne, ¡Basta!, en ese momento nada era mejor que dormir, y así lo hice, me acomodé entre mis sábanas y concilié el sueño alrededor de las 2am.
Era media noche, mi cuerpo estaba agitadísimo y empapado de transpiración y mi mente comenzó a reproducir mi sueño:
—Perdón— y sus libros se cayeron al suelo.
—mínimamente, me podrías ayudar, ¿no? dijo aquel sujeto.
Lo siento, tengo prisa—. Y continué mi caminata hasta llegar a una gigantesca librería. —Llegué tarde, lo sé— y cerré la puerta.

— ¡Joe! — exclamé al despertar de mi sueño. Mi corazón latía sin cesar, era como si realmente hubiese vivido el sueño, como si fuese real.
Por supuesto, era Joe el chico de mi sueño, ese sueño que creí vivir más de una noche. Ahora todo es mucho más que claro, mi atracción hacia él, lo familiar que me era su rostro, lo hipnotizante de su mirada. Pero la duda era, ¿Por qué él?
Si, porque Joe, por un lado me alegra de que sea Joe, además si me atraía, esto era lo que tal vez me haga sentir mucho más cautivada a él. Pero, no quiero hacerme ilusiones, es un hermoso chico como para que sienta lo mismo que yo, si soy una chica “aburrida” para lo que son las demás, soy un sapo de otro poso, realmente una inadaptada social que pasa sus vacaciones en un sillón leyendo o mirando televisión.
En fin, era obvio que no se fijaría en mí. Así que me propuse levantarme de mi cama, ya que en menos de diez minutos sonaría el despertador marcando las 7am.

Me duché y me vestí con una polera manga larga blanca, mis viejos jeans y mis zapatillas negras. Bajé las escaleras para desayunar junto a Stevie, ya que comenzaría a trabajar en una cafetería que se encontraba en el centro de la ciudad, a ocho cuadras de casa. Me sirvió café en mi taza con la inicial “D” y colocó las galletas a mi lado, ya que había terminado su desayuno.
—esta noche iremos con Kevin y Joe al Bowling, ¿vienes? — preguntó mientras levantaba las cosas de la mesa.
—No quiero ser una molestia—
—Jamás lo eres, llévalo a George— y sonrió.
—De acuerdo—
Salió de la cocina para dirigirse al living, buscó su abrigo y antes de irse volvió a la cocina para despedirse con un beso en la mejilla.
Miré el reloj y marcaba las 8.30pm, salté de mi silla y tomé el último trago de mi café. Corrí en busca de mi saco, tomé las llaves y una bufanda que colgaba del perchero. Salí de casa y subí a la camioneta Nissan de mi padre, estaba feliz de conducir en Portland, era la primera vez que lo hacía aquí y recordaba las muchas veces que mencionaba a mis “amigas” de aquí lo mucho que ansiaba aprender a manejar.

Finalmente llegué al aeropuerto, miré uno de los enormes carteles digitales que informaban los vuelos, aparentemente el de George vendría en menos de quince minutos.
Me senté en una hilera de sillas donde muchos esperaban la llegada de sus familiares, novios, esposos, etcétera.
Pasadas las 9am divisé a mi amigo entre unas personas que se saludaban cariñosamente. Me dirigí a él casi corriendo y me lancé a sus brazos, hace más de 2 meses que no lo veía. Este correspondió mi abrazo e hizo que nuestras narices se chocaran, me miró sonriendo y besó mis labios.
De acuerdo, eso no es normal, pero si lo es para nosotros, es decir, siempre cuando queremos transmitir más que un te extraño, te quiero o en este caso, un “te he extrañado demasiado”, recurrimos a besos como estos, pero jamás confundimos nuestros sentimientos.
Obviamente, respondí su beso con mucho entusiasmo y a los pocos minutos estábamos abrazados caminando hacia la camioneta.
—No sabes lo mucho que te he extrañado, me hacías mucha falta pequeña— exclamó mientras sonreía.
—Yo también, es muy aburrida mi vida sin ti, además, necesitaba de tus abrazos—
Guardamos su maleta en el baúl y subimos al vehículo, mientras hablábamos de lo sucedido en estos últimos 2 meses conduje hasta casa.

—Entonces, el chico de tus sueños es Joe— emitió luego de unos minutos de silencio.
—así es, pero no confundas la atracción con el amor, esto es definitivamente una atracción—
—pero luego comenzará a gustarte, te conozco—
—espero que no estés en lo cierto— musité con algo de esperanza, George nunca se equivocaba con lo que decía.
Por si se lo preguntan, mi mejor amigo es un hermoso canadiense de ojos verdes y cabello lacio y de color castaño oscuro, el mismo color que el mío, sólo que yo tengo ojos marrones. Es alto, un metro ochenta aproximadamente y una simpática sonrisa, de peso normal, aunque confieso que adoro pellizcar su abdomen.

Luego del corto camino a casa, nos dirigimos junto a su maleta a mi habitación ya que tenía una cama cucheta.
—yo arriba— exclamó como un pequeño de 3 años y acomodó su valija encima de su cama y nos dirigimos al living donde no parecía haber nadie. Fuimos en busca de algo para beber y encontré una nota en el refrigerador: “Nos fuimos a la casa de Kevin, volvemos a la hora del almuerzo, Sam y Ed”.
— ¿Qué quieres hacer? —
—Vayamos a pasear, quiero conocer Portland— y sonrió.
Luego de beber nuestro jugo me abrigué nuevamente y partimos hacia el centro de la ciudad. Caminábamos tomados de la mano por las calles de Portland hasta que algo llama mi atención…


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title: Capítulo 5#
date:
time:12:47
Chapter 5#

—Joe, será mejor que vallamos a mi casa— realmente no quería que ese momento finalizara, pero como dijo mi hermano pequeño: ‘siempre me preocupo por todo’.
Nos dirigimos al auto y Joe nuevamente abrió mi puerta, sonreí en forma de agradecimiento y luego de colocarme el cinturón de seguridad, partimos a mi casa.
Finalmente, ya estábamos frente a la gran puerta de madera, intenté introducir la llave por la cerradura, pero mi hermano Steve se anticipa, y desde el otro lado de la puerta logra abrirla.
—Los estábamos esperando— abrió la puerta del todo. —Llamó George, vendrá por la mañana—
—ahora lo llamaré—
Corrí al teléfono y llamé a mi querido amigo, quien me informó que mañana por la mañana vendría a Portland. Me sentía muy feliz por ello, últimamente me siento como una carga para mis hermanos, es decir, la mayoría del tiempo estoy con ellos y en algunos casos dejan de juntarse con amigos por mí. En fin, seguiré esperando a mi amigo.
Bajé las escaleras rápidamente y noté la gran diferencia de grupos de edades: adultos por un lado, Fran con Ed, Joe con Sam y Steve con Kevin. Ahí mi mente comenzó a procesar información muy rápidamente, era obvio que yo no estaba dentro de ese panorama, me dirigí a la biblioteca de la sala de estar y tome mi libro, me senté en uno de los sillones alejados de los demás y comencé a leer la hermosa tragedia Macbeth, de William Shekspeare.

—Así que, te gusta Shekspeare— y se sentó junto a mí.
Saqué mi vista del libro y lo miré. —si, pero más las tragedias—
—eres como Nick, el ama las tragedias—
— ¿Nick? Ese chico no agarraría un libro ni que le paguen—
—Ese era el viejo Nick—
No comprendía a que se refería con “el viejo Nick”, es decir, yo lo recuerdo como uno de los mejores atletas del colegio, simpático y popular. Típico chico de 12 años ganador.
Sin embargo, es obvio que algo sucedió para que Joe se refiera de esa manera a Nick.
— ¿Cómo el viejo Nick? —
—si, desde que padece de Diabetes, dejó de ser el atleta de antes, se dedica más a la literatura. Aunque sigue con sus chicas—
—lo siento, no sabía que…
—no te preocupes, ya lo pudimos superar—
La charla continuó hasta que la cena estuvo lista. Este chico era increíblemente gracioso, me encanta que la gente me haga reír.
A pesar de que la cena ya había concluido, mi mente seguía pensando en Nick, es decir, ¿diabetes? Jamás oí a Sam mencionar eso, me imagino lo difícil que debió ser para él enfrentarse a esa enfermedad.

—Daff, ¿estás bien? — me preguntó Sam mientras se preparaba para ir a descansar.
—Sam, ¿tu sabes lo que le pasó a Nick? —
—Si, me lo dijo hace mucho, cuatro años, cinco quizás—
—yo, no tenía idea de eso—
—me había pedido que no lo mencionara, estaba completamente destruido, pero dicen que una ex novia de él lo hizo entrar en razón, la chica padecía de cáncer, y sobrevivió a eso—
—Sam, eso es muy… triste.


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title: Capítulo 4#
date:
time:12:45
Chapter 4#

—Daff, mira con quien me reencontré— y entró junto a Steve un chico alto, de ojos verdes, muy hermosos en verdad, y de cabello ondulado.
—Kevin. Exclamé asombrada de lo cambiado que estaba.
Él me sonrió y me abrazó, hace mucho tiempo que no sabía mucho del paradero de este chico, era como un hermano más en la familia.
—hola Daphne, ¿Cómo has estado?
—bien, ¿y tu? Es increíble lo mucho que has cambiado—
Así entablé una conversación junto a él y Stevie, hablando de nuestras vidas en estos últimos tres años, Sam llegó con la película y la jarra de jugo en sus manos. Saludó a Kevin con un fuerte abrazo y se añadió a la conversación rápidamente.
Luego de la agradable charla, Sam puso el DVD y comenzamos a ver la película, Eddie y mi padre se sentaron en el sillón junto a nosotros para mirarla junto a nosotros.
—Daff, tu celular— dijo Eddie sonriendo y me entregó el aparato electrónico.
Miré la pantalla de este y era un mensaje de George: “D, mañana iré con mis padres cerca de Portland, seguramente estaré de visita”.
Estaba muy feliz con la noticia de mi amigo, digamos que aquí estoy sin amigos, mis amigas ya no son las de antes, me di cuenta de lo que realmente son. Así que, iba a necesitar mucho su compañía.
Sonreí ampliamente al ver el mensaje y le respondí rápido: “G, no sabes de lo que me salvas, te esperaré con muchas ansias”. Ese era nuestro código para hablarnos, utilizábamos las letras iniciales de nuestros nombres, además, no gastaríamos tantos caracteres.
— ¿Quién era? — preguntó mi padre desconfiando.
—George, vendrá mañana o tal vez pasado de visita. Y continué viendo la película.
Mi padre conocía a George, se llevaban bastante bien, es decir, siempre lo trató como a su hijo, como suele hacer con todos nuestros amigos.
Finalmente, Kevin se fue a su casa, no entiendo para que, si en menos de dos horas volvería junto a su familia para cenar. En fin, fui al baño a tomar una ducha y me vestí con unos jeans ajustados en la parte de abajo, muchos los llaman ‘pitillos o chupines’, una remera y mi sweater con un escote en V de color gris, en mis pies mis viejas converse negras, hace más de dos años que las tengo.
Tiempo después sonó el timbre, yo me encontraba junto a Stevie buscando a Eddie, el pequeño tiene la costumbre de esconderse con la intención de no ser encontrado por un largo tiempo.
—Ed, ya es suficiente, ¿Dónde te has metido? —
El niño salió de bajo del sillón y murmuró con un gran enojo —hasta un pez es más divertido que ustedes, me voy— y se dirigió a la habitación.
Fui con mi hermano a recibir a la familia Jonas, aunque extrañamente faltaba un integrante.
— ¿y Nick? — preguntó Sam algo motivado.
—no ha podido venir, tenía una cena con sus amigos de aquí. Dijo la madre, Denisse.
Como olvidar a Nicholas Jerry Jonas, se encargaba de pelearme todo el día a toda hora, era algo irritante, aunque admito que en su momento fue uno de los chicos que me gustaban, pero eso ya es parte del pasado, hace más de tres años que no lo veo, seguramente ni me recuerda.
Antes de cenar estuvimos hablando en el living, aún seguía con el misterio que Joe traía, lo había visto antes, eso era algo lógico, pero siento que es algo mas allá de eso.
—Daphne Emily Routh, ¿Qué has hecho con los víveres que debías comprar? — dijo mi padre enfadado.
—de eso se encargaba Ed.
—OH-OH— exclamó el pequeño mientras tapaba sus ojos.
—Eddie, ¿todavía no sabes que la mantequilla debe conservarse en la heladera? —
—los siento, lo olvidé. Y puso su cara de niño tierno, odiaba como conseguía las cosas con esa cara.
—no te preocupes, iré a algún almacén a comprar. Dije mientras me levantaba del sillón.
—el almacén mas cercano que puede estar abierto está a tres kilómetros, Joe ¿Por qué no la alcanzas en el auto? — dijo su padre dándole las llaves del vehículo.
—Por supuesto— y sonrió.
Posteriormente, salimos de casa y nos subimos al auto de sus padres, parecía mucho más grande por dentro.
—dime Emily, ¿Dónde vamos? — bromeó.
—Sabes, no me molesta que me llamen Emily, y no sé, tú conoces más que yo.
—de acuerdo iremos al supermercado más cercano.

Puso en marcha el auto y partimos al dichoso supermercado, durante el tramo a nuestro destino, miré a Joe con mucha más dedicación, algo en él me era tan atractivo y conocido al mismo tiempo, insistiría con lo mismo hasta saber el porqué de mi gran duda, esa duda que me estuvo consumiendo durante toda la tarde.
En un abrir y cerrar de ojos, Joe se encontraba abriendo mi puerta, me resultó muy extraño que lo haga, es decir, lo hombres tanto como las mujeres han perdido muchos de los modales que se utilizaban, es como si la cortesía desapareciera completamente. Antes de cerrar la puerta, pude notar como el cielo se oscurecía con un tono más grisáceo, estaba segura de que llovería.
—entonces, ¿sólo compraremos la mantequilla?, preguntó Joe al ingresar al supermercado.
—y también bebidas—
—de acuerdo—
Finalmente, compramos las cosas, y regresamos al auto, pero sorpresivamente, se larga a llover. Adoraba la lluvia, creo que no hay mejor fenómeno meteorológico, aunque la nieve también se encuentra entre mis favoritas.
Me quedé observando la lluvia, como un niño mirando al juguete de sus sueños. Luego dirigí mi vista hacia Joe, quien tenía su mirada en mí y automáticamente, mis mejillas comenzaron a enrojecerse, volví a mirarlo y esta vez él se encontraba mirando el cielo. Sin temor alguno, me acerqué a él con una sonrisa que se articuló sola.

—Te gusta la lluvia, ¿verdad Emily?—. Colocó su brazo alrededor de mis hombros, fue algo que me tomó de sorpresa, pero jamás podré decir que me desagradó.
—así es, espero que dure por mucho—. Y continué con mi mirada hacia el cielo, y recordé que mi padre nos esperaría con los víveres.


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title: Capítulo 3#
date:
time:12:44
Capítulo 3#

Yo miré al mismo punto que mi hermano, y así era, aquél chico que tanto me llamaba la atención, comenzaba a acercarse a nosotros. Rápidamente, miré a Eddie e intenté sacar un tema de conversación.
Hablábamos animadamente, el chico sólo buscaba su pelota de fútbol, me pareció algo inmaduro para la edad que aparentaba tener, aunque todos los hombres, tengan edad que tengan, sienten una gran debilidad por el fútbol.
Repentinamente, el chico se acercó a donde nos encontrábamos nosotros, más que nada, donde mi hermano se encontraba.
Me eran familiares sus ojos color miel con una mezcla de verde, su amplia sonrisa que intentaba ser agradable, que realmente lo era, y su cabello algo alborotado pero corto. Seguramente lo conocía de algún sitio de esta ciudad, después de todo, nací aquí.
Su encantadora sonrisa se disolvió al intentar modular con sus labios una frase.
—oye, ¿quieres jugar? Tengo un hermano como tú y seguramente le agradará jugar contigo. Sus hermosos ojos me tenían hipnotizada, y su sonrisa convincente hizo que mi hermano se levantara del suelo.
— ¿puedo ir Daff?
—por supuesto, pero déjame tu abrigo— el pequeño se quitó su saco y lo colocó sobre mis brazos, se dirigió corriendo donde el otro pequeño se encontraba.
— ¿eres la hermana? — preguntó sonriendo.
—así es, soy Daphne. Y extendí mi mano.
—Soy Joe— tomó mi mano con firmeza.
—mucho gusto. Sonreí intentando de ser algo agradable.
—el gusto es mío, Daphne.
El chico miró a los niños que ya estaban jugando el partido y se sentó junto a mí.
—y dime, ¿de donde vienes?
—de Massachussets, pero nací aquí, aguarda ¿Cómo sabías que no soy de aquí?
—Nos conocemos todos en esta ciudad, te reconocería de algún sitio, no podría olvidarme de esos ojos con facilidad.
No creía lo que escuchaba, estaba halagándome, en realidad, a mis ojos, pero bueno, jamás me habían dicho eso.
Me había puesto algo incómoda su comentario, no era que no me gustara, sino que no sabía como responderle.
—gracias. Musité sonriendo y él devolvió mi mirada.
—entonces dime, ¿Qué te trajo a Portland? —
—mi padre, seguramente lo conozcas, Hugh Routh.
—como no conocerlo, es amigo de mi padre, pasó la navidad junto a nosotros, quédate tranquila, ha mencionado a su hija un par de veces durante la cena, ¿hace mucho que no lo veías?
—tres años, no fueron tan duros, él nunca estuvo presente.
Y generé un gran silencio, por supuesto, el chico creía que mi padre era de esas personas ejemplares, ya que es un comisario, pero es todo lo contrario.
—creo que deberías comenzar a aprovechar de lo que es tener un padre, hay gente que no tiene padre y desearían tenerlo junto a ellos. Sus palabras me hicieron entrar en razón, tal vez sea hora de hablar con él.
—Tienes razón— dije aún pensando en mi padre.
En ese momento, mi celular comienza a sonar, observo la pantalla del mismo y era mi padre.
—Daff, ¿Por qué demoran tanto?
—lo siento, Eddie se quedó con un niño jugando al football y..
—los iré a buscar, ¿Dónde están?
—no es necesario que vengas
—si lo es, ahora dime
—estamos en una plaza, en frente de…
Joe notó mi falta de ubicación y me dice —dile que en la plaza D— y sonrió.
—en la plaza D
—ya voy
Y finalizó la llamada. Estaba sorprendida de que Joe sepa cosas de mi padre, creo que lo conoce más que yo.
—Bueno, creo que debo irme— Y me levanté del pasto.
—esperaré a que llegue tu padre, quiero saludarlo.
—aún sigo sin creer tu buen trato con él—
—eso, ¿es algo positivo o negativo?
—depende, creo que positivo, no lo sé, ¿Por qué me lo preguntas? —
—por nada, no te preocupes.
En ese momento llega mi padre en su patrullero y nos toca bocina. Me dirigí junto a Joe en busca de nuestros hermanos y nos fuimos hacia el vehículo.
—Joe, ¿Cómo has estado? — dijo mi padre sonriendo.
—bien ¿y usted Hugh? —
—también, suban al auto que los llevo a su casa. Y sonrió.
Era amable mi padre, es decir, siempre lo fue con la gente, sólo que mi madre vive hablando mal de él y, a pesar de que eso me daña intensamente, me he acostumbrado a ver a mi padre como un mounstro, aunque realmente no lo sea.
En el camino, fuimos hablando animadamente, hace mucho que no tenía una charla tan amena con mi padre, es decir, estos últimos tres años eran muy frías nuestras charlas, además de que eran por teléfono. Creo que Joe es quien hace que la charla sea así, no sé porque, pero lo veo así.
Finalmente, llegamos a una hermosa casa, muy grande en verdad, pero no era de esas casas ultra modernas, parecía más amable y acogedora.
Joe y su hermano, Franklin, se despidieron de nosotros y escuché como claramente mi padre les dijo —nos vemos en la cena— ¿eso significaría que lo volvería a ver? No es que me emocione volver a verlo, tal vez un poco, pero sólo es porque el chico me recuerda a algo o a alguien, aún no lo sé, pero tengo la intriga de saber por qué el rostro de Joe me es tan familiar.
— ¿Qué te pareció Joe?
—es amable, no lo sé padre, recién lo conozco—
—me gusta para ti. Y continuó conduciendo.
No puedo creerlo, mi padre diciendo eso, es decir, siempre fue un padre protector, demasiado para mi gusto, y ahora dice estas cosas, no lo comprendo, simplemente, no lo comprendo.

Llegamos a casa, y Sam se encontraba en el sillón mirando televisión. Yo me senté junto a él y esperé a que mi padre se fuera a la cocina para comenzar mi psicoanálisis.
— ¿Cómo te ha ido? — pregunté guiñándole un ojo.
—mal, es muy… egocéntrica, sinceramente, no es lo que busco en una chica.
—te entiendo Sammy, somos gemelos ¿no? — y lo abracé, sabía lo mal que se sentía, es normal en un adolescente, como él o como yo, sentir esto.
—gracias Daff, eres la mejor.
—de nada Sam, para eso estoy, y sabes… la vida es larga, habrán tantas chicas en tu vida, que siquiera vas a recordar esto— volví a abrazarlo.
—voy a buscar algo para beber y vemos una película, ¿te parece? —
—la mejor idea que pudiste tener. Y sonreí.
Sam se fue a la cocina y yo me quedé mirando televisión, hasta que se abre la gran puerta de madera.


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title: Capítulo 2
date:
time:12:43
Chapter 2#
—Daff, ¿puedo hablar contigo?, preguntó mi hermano Sam.
¿Qué ocurre hermano? — sonreí mientras apagaba el ordenador.
Él se sentó al lado mío, lo notaba algo nervioso.
—Tengo una cita con una chica y no lo sé, quiero que me aconsejes— yo lo miré sorprendida, ¿Por qué razón me escogería a mi?
—Sabes que soy una chica rara, no creo que te sirva algún consejo, pero improvisaré—. Logré que sonriera y se sienta más cómodo conmigo. —A ver, cuéntame todo— y me acomodé en mi cama para escucharlo atentamente.
—Bueno, se llama Helen, era una compañera de la escuela, nos mantuvimos en contacto pero, hace mucho que no la veo y tengo miedo de pensar que ella cambió y sufrir del simple hecho de que no me guste y lastimarla— y miró hacia abajo demostrando su pena.
—Me parece, que desde un principio, hubiesen planeado un reencuentro sin la intensión de ir más allá que una amistad, pero la gente no cambia siempre somos lo que somos, sólo que en momentos no dejamos ver realmente quienes somos, ¿entiendes? — e intenté animarlo. Aunque sigo pensando que esto de las citas sin saber con quien, es una mala idea.
—Te entiendo, pero es— Suspiró, —es complicado.
¿Es esa niña que fue tu novia? —
Y la recordé, era muy extrovertida, hablaba con quien sea, donde sea, siempre tenía algo para comentar, muy irritante para mi gusto.
—así es, sabes que siempre la quise. Dijo orgulloso de seguir enamorado de ella.
—Lo sé, pero Sam, eres muy joven para enamorarte así— y reí. —esta chica, seguro será una de las muchas en tu vida— él comenzaba a mirarme mal por mi comentario, aunque estaba en lo cierto.
—Tengo la misma edad que tu— Añadió en su defensa.
—Yo jamás dije que yo estaba en edad de enamorarme, nunca lo he hecho y espero que siga con esto por mucho tiempo— y sonreí.
— ¿crees que no necesitas a alguien? Todo el mundo necesita a alguien.
—Para eso te tengo a ti, a Eddie, a Stevie y a mis amigos, no necesito una pareja para ser feliz o sentirme ‘completa’ — exclamé con seguridad.
—enamorarse es gratis. Dijo animadamente y logró que riera.
—Leer también lo es, y sin embargo no muchos lo hacen— me defendí con lo que más aprecio.
— ¡estás loca Daphne! — y se paró de mi cama. —va a ser mejor que vallas a dormir. Y besó mi frente. —hasta mañana.
—Hasta mañana Sam— me metí entre las sábanas de mi cama y comenzó mi sueño…
Me encontraba en esa gran librería, de nuevo, buscaba algo en una gran estantería de las muchas que había en el lugar. Finalmente encuentro lo que buscaba, un libro que aparentaba ser viejo; logro tomarlo y al tenerlo en mis manos, sonreí.

—Hace 5 minutos que intento despertarte, acompáñame al almacén— gritó mi hermano menor mientras me desprendía de mis sabanas.
—De acuerdo— todavía pensaba en esa librería, en aquel libro, ‘¿Por qué tengo estos sueños?’ me preguntaba a mi misma una y otra vez.
Me aseé y me vestí con unos viejos jeans, un sweater negro y mi saco gris. Luego de varias cuadras, llegamos al centro de la ciudad donde divisamos el gran almacén, desde que tengo memoria que vamos allí.

—Miren quienes están aquí— expresó sorprendido Phill, el dueño del almacén.
—Hola señor Nichols, hace mucho que no lo veíamos—
Phill es una de esas personas que desde que los conoces, con el paso de los años notas que sigue igual, es un señor un poco adulto, alrededor de los 65 años. Sus anteojos y su barba, me recordaban mucho a Dumbuldore, el director de Hogwarts, así es, soy fan de Harry Potter.
—me alegra mucho ver a los hermanos Routh de nuevo, ¿Qué se les ofrece? — sonaba amable, en realidad, es amable.
—necesitamos una docena de huevos, tres botellas de leche, un paquete de harina y manteca. Dijo mi hermano mientras leía de su lista.
—Muy bien— y se apartó en busca de nuestros víveres.
Finalmente, volvió con ellos, nos despedimos de él y caminamos regreso a casa.
— ¿no tienes ganas de saber de lo que te has perdido en estos 3 años? — preguntó mi hermano con una sonrisa de no confiar.
—me intriga mucho.
— ¿Qué esperamos? Recorramos la ciudad— y comenzamos a recorrer las calles de Portland, era hermoso, no te tenías que preocupar por nada, aquí un robo es algo que casi ni se escucha, es muy unida la ciudad, lo que hace que todos se defiendan mutuamente. Eso es algo que no consigues en Boston, a pesar de que el alcohol, drogas, tabaco, secuestros, violaciones, robos, entre otras palabras, sea normal escucharlas allí; la cantidad de delitos como estos se han reducido con el paso de los años en Boston, aunque no del todo.
—Daffy, ¿Por qué no vamos a esa plaza? — y la señaló con su dedo índice.
—de acuerdo, pero no por mucho, se nos va a derretir la manteca y Stevie nos matará.
— ¿Por qué siempre te preocupas por todo? —, Era cierto, siempre lo hago.
—porque si no lo hago yo, nadie lo hace.
—Debo conseguirte un novio, urgente— y comenzó a ver a los chicos que había en la plaza.
—Ni lo pienses.
—Ese parece ser bueno— y lo señaló.
—Eddie! Es de mala educación señalar— bajé su brazo y observé al chico, tenía algo que no otros tenían, y me resultaba algo conocido su rostro.
— ¿te gusta? ¿Quieres hablar con él?, y se levantó del césped.
—Ed, te mataré, no hagas nada, sólo, quédate aquí ¿si? —
—de acuerdo, ahora es él el que se acerca.


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title: Capítulo 1
date:
time:12:41
Capítulo 1#

Hace mucho tiempo que no pasaba tres navidades seguidas junto a mi madre, Rose, es mucho más lindo. Amaba estas fiestas, son tan alegres, y más aquí, en Boston. Todo decorado con luces de colores, y ves a los niños alegres jugando en la nieve; tal como lo pasan en las películas, todas las casas llenas de amor y las familias unidas, igualmente, lo que más me gusta de la navidad es el hermoso espíritu que hay dentro de la ciudad por celebrarla, aunque muchos hoy no tengan sus obsequios, no es un obstáculo para no celebrar la navidad. Sólo una persona me preocupaba, mi padre, desde que se separó de mi madre sentía una gran soledad dentro de él. El problema es su trabajo, ser un policía de Portland no es para nada agradable, todo lo contrario, había oportunidades en las que él no estaba presente para navidad, y esto, junto a muchas otras cosas llevaron a cabo la separación de mis padres, que fue hace más de 6 años, recuerdo que tenía 11 años y había sufrido mucho esa separación. Además, no es fácil viajar de Portland (Oregón) a Boston (Massachusetts), son alrededor de 5.064 kilómetros, es decir, 2 días y medio en auto, y 7 horas en avión aproximadamente. Igualmente, con eso me sé arreglar, últimamente, me arreglo sola para realizar mis cosas, lo que sea, intento no depender de mis padres, además, ya tengo 18 años, creo que es lo que debería hacer.

Lamentablemente, la época navideña finalizó, eso sólo quiere decir una cosa, mis hermanos y yo deberíamos volver con Hugh, mi padre. Olvidé mencionar que tengo 3 hermanos, los tres son varones: Eddie de 12 años, Sam de 18, es mi gemelo, y Stevie de 22. Somos muy unidos, además, debemos serlo, con una familia de padres separados, la hermandad es lo último que desearíamos perder, aunque obviamente, las peleas siempre están. Ya habían pasado tres años que no veía a mi padre, se que es algo extraño, pero nunca podíamos viajar, o alguno de nosotros se enfermaba o teníamos algún evento importante en Boston, como algún cumpleaños de un amigo.
¿El colegio? Eso no es mucho problema para nosotros, siempre aprovechamos la época de clases para estar en Boston, y sólo las vacaciones en Portland. Aunque yo ya empecé la universidad, estoy estudiando psicología, no es mi gran don, pero es una buena carrera; lo que más me apasiona, son los libros, adoro leer, suena raro para una chica de 18 años, pero jamás me han llamado la atención los bares y todo ese tipo de cosas.
— ¿Cuánto falta? — preguntó mi hermano Eddie en nuestro largo camino a Oregón.
Más de 5 horas— Respondió Stevie mientras se acomodaba en su asiento. Yo me acomodé apoyando mi cabeza en su hombro y pude dormir tranquilamente. Al instante, mi cabeza comenzó a reproducir imágenes, como si ya las hubiese vivido.
—Perdón— y sus libros se cayeron al suelo.
—mínimamente, me podrías ayudar, ¿no? — dijo aquel sujeto.
Lo siento, tengo prisa—. Y continué mi caminata hasta llegar a una gigantesca librería. —Llegué tarde, lo sé— y cerré la puerta.

— ¡Daphne! ¡Daphne! — escuché la voz de mi hermano Sam disolviendo ese extraño sueño.
— ¿Que sucede?, pregunté mientras me desperezaba en el asiento del ómnibus.
—Ya llegamos. Y sonrió. La verdad, no comprendo lo bueno que tiene llegar a Oregon, estar con mi padre no es lo más divertido del mundo.
Bajamos del auto y pudimos divisar a nuestro padre entre la gente. Nos despedimos del gentil señor que se ofreció a traernos, ya que él vivía en una ciudad muy cerca de Portland.
Eddie fue corriendo a los brazos de mi padre, se notaba lo mucho que lo extrañaba, a diferencia de Ed, yo simplemente caminé hacia mi padre junto a Sam.
—mi niña. Dijo él mientras me abrazaba, no era más una niña, pero me gustaba que me lo siga diciendo.
Hola padre— musité al separarme de él. Guardamos nuestras maletas en su nueva camioneta, no era el último modelo Toyota, pero los 5 cabíamos bien.
Todo el viaje fuimos hablando de lo que nos había sucedido estos últimos 3 años, aunque los que más hablaban eran Sam y Eddie, ellos siempre fueron los más unidos a él.

Llegamos— exclamó sonriente y abrimos la puerta de la camioneta. Mi hogar, igual que siempre, desde que nací conserva el mismo aspecto, pero no deja de ser acogedor.
Junto a mis maletas, me dirigí a mi habitación, las mismas cosas, en el mismo lugar, todo me indicaba que ya estaba en casa. Desempaqué y me encontré con mi viejo ordenador, me preguntaba si aún funcionaría, y así fue, es más tenía conexión a la red, seguramente mi padre la utilizaba.
Rápidamente, abrí mi correo y le envié un mail a mi mejor amiga Tina, así es, como Tina Turner, ella tiene una personalidad única, es la mejor amiga que pude tener, al igual que George, como George Harrison, mi amor platónico. Volviendo a mi amigo George, él es mi amigo desde el primer día que llegué a Massachusetts, a eso de los 14 años fuimos novios, pero nos dimos cuenta que lo nuestro era la amistad.
¿Con respecto al amor? Jamás me he enamorado, me parece muy innecesario, claramente, el amor existe, pero no lo sé, es algo que no funciona en mí. He estado con chicos, no más de cuatro en toda mi vida, pero jamás funcionaba, es más, yo sabía que no funcionarían desde el primer día que los vi. El amor es complicado de entender, y yo no tengo la experiencia necesaria para entenderlo.

Luego de terminar mi mail, bajé a cenar, mi papá prometió llevarnos a visitar la ciudad, pero estoy segura que eso no sucederá, por lo menos no mañana. Seguramente tenga algo más importante que hacer en el trabajo. Siempre sucede, y mis hermanos son los que terminan sufriendo, yo hace tiempo que no creo en lo que dice, no creo en las promesas, creo en las personas, que es similar y diferente a la vez.


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title: Something (Prefacio)
date:
time:12:18
Prefacio :

Nunca creí que fuese así, él y yo, de nuevo, pero esta vez, él no tenía ese ‘algo’ que me hipnotizaba, todo lo contrario, traía con él toda la furia que pueda existir sobre la faz de la tierra. Increíble pero cierto, nuevamente Joseph y yo estaríamos juntos, y espero que no sea por mucho tiempo…


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