Chapter 6#
—lo sé, pero será mejor que vayamos a dormir— y besó mi mejilla.
—De acuerdo Sammy, te quiero— me dirigí al baño con mi mente completamente fijada en una sola cosa: Nick.
No entendía bien por qué, pero me angustiaba pensar en lo duro que debió ser para Nick esa etapa de su vida. No digo que sea motivo para quitarse la vida, pero, él era un chico que amaba los dulces y la palabra goloso no era suficiente para describir su pasión por los dulces, es más, estaba segura de que se casaría con un chocolate si pudiera. Y seguro que esta noticia no fue muy de su agrado, aunque lo que no entiendo es…
¿Por qué pienso en Nick? ¡Rayos! Él no es más que el mejor amigo de mi mellizo, también sería un “viejo amigo de la infancia” aunque jamás se entabló una buena amistad, pero no encontraba otra palabra para definirlo. No debería pensar en él, si el que me atrae es su hermano, por Dios, ¿solo atracción con Joe? tal vez me esté gustando. ¡Pero que es lo que digo! Lo conocí esta tarde, no puede gustarme, definitivamente no. aunque su mirada, su manera de hablar, todo, absolutamente todo lo que pude conocer de Joe me atrae de una manera inexplicable.
Daphne, ¡Basta!, en ese momento nada era mejor que dormir, y así lo hice, me acomodé entre mis sábanas y concilié el sueño alrededor de las 2am.
Era media noche, mi cuerpo estaba agitadísimo y empapado de transpiración y mi mente comenzó a reproducir mi sueño:
—Perdón— y sus libros se cayeron al suelo.
—mínimamente, me podrías ayudar, ¿no? dijo aquel sujeto.
Lo siento, tengo prisa—. Y continué mi caminata hasta llegar a una gigantesca librería. —Llegué tarde, lo sé— y cerré la puerta.
— ¡Joe! — exclamé al despertar de mi sueño. Mi corazón latía sin cesar, era como si realmente hubiese vivido el sueño, como si fuese real.
Por supuesto, era Joe el chico de mi sueño, ese sueño que creí vivir más de una noche. Ahora todo es mucho más que claro, mi atracción hacia él, lo familiar que me era su rostro, lo hipnotizante de su mirada. Pero la duda era, ¿Por qué él?
Si, porque Joe, por un lado me alegra de que sea Joe, además si me atraía, esto era lo que tal vez me haga sentir mucho más cautivada a él. Pero, no quiero hacerme ilusiones, es un hermoso chico como para que sienta lo mismo que yo, si soy una chica “aburrida” para lo que son las demás, soy un sapo de otro poso, realmente una inadaptada social que pasa sus vacaciones en un sillón leyendo o mirando televisión.
En fin, era obvio que no se fijaría en mí. Así que me propuse levantarme de mi cama, ya que en menos de diez minutos sonaría el despertador marcando las 7am.
Me duché y me vestí con una polera manga larga blanca, mis viejos jeans y mis zapatillas negras. Bajé las escaleras para desayunar junto a Stevie, ya que comenzaría a trabajar en una cafetería que se encontraba en el centro de la ciudad, a ocho cuadras de casa. Me sirvió café en mi taza con la inicial “D” y colocó las galletas a mi lado, ya que había terminado su desayuno.
—esta noche iremos con Kevin y Joe al Bowling, ¿vienes? — preguntó mientras levantaba las cosas de la mesa.
—No quiero ser una molestia—
—Jamás lo eres, llévalo a George— y sonrió.
—De acuerdo—
Salió de la cocina para dirigirse al living, buscó su abrigo y antes de irse volvió a la cocina para despedirse con un beso en la mejilla.
Miré el reloj y marcaba las 8.30pm, salté de mi silla y tomé el último trago de mi café. Corrí en busca de mi saco, tomé las llaves y una bufanda que colgaba del perchero. Salí de casa y subí a la camioneta Nissan de mi padre, estaba feliz de conducir en Portland, era la primera vez que lo hacía aquí y recordaba las muchas veces que mencionaba a mis “amigas” de aquí lo mucho que ansiaba aprender a manejar.
Finalmente llegué al aeropuerto, miré uno de los enormes carteles digitales que informaban los vuelos, aparentemente el de George vendría en menos de quince minutos.
Me senté en una hilera de sillas donde muchos esperaban la llegada de sus familiares, novios, esposos, etcétera.
Pasadas las 9am divisé a mi amigo entre unas personas que se saludaban cariñosamente. Me dirigí a él casi corriendo y me lancé a sus brazos, hace más de 2 meses que no lo veía. Este correspondió mi abrazo e hizo que nuestras narices se chocaran, me miró sonriendo y besó mis labios.
De acuerdo, eso no es normal, pero si lo es para nosotros, es decir, siempre cuando queremos transmitir más que un te extraño, te quiero o en este caso, un “te he extrañado demasiado”, recurrimos a besos como estos, pero jamás confundimos nuestros sentimientos.
Obviamente, respondí su beso con mucho entusiasmo y a los pocos minutos estábamos abrazados caminando hacia la camioneta.
—No sabes lo mucho que te he extrañado, me hacías mucha falta pequeña— exclamó mientras sonreía.
—Yo también, es muy aburrida mi vida sin ti, además, necesitaba de tus abrazos—
Guardamos su maleta en el baúl y subimos al vehículo, mientras hablábamos de lo sucedido en estos últimos 2 meses conduje hasta casa.
—Entonces, el chico de tus sueños es Joe— emitió luego de unos minutos de silencio.
—así es, pero no confundas la atracción con el amor, esto es definitivamente una atracción—
—pero luego comenzará a gustarte, te conozco—
—espero que no estés en lo cierto— musité con algo de esperanza, George nunca se equivocaba con lo que decía.
Por si se lo preguntan, mi mejor amigo es un hermoso canadiense de ojos verdes y cabello lacio y de color castaño oscuro, el mismo color que el mío, sólo que yo tengo ojos marrones. Es alto, un metro ochenta aproximadamente y una simpática sonrisa, de peso normal, aunque confieso que adoro pellizcar su abdomen.
Luego del corto camino a casa, nos dirigimos junto a su maleta a mi habitación ya que tenía una cama cucheta.
—yo arriba— exclamó como un pequeño de 3 años y acomodó su valija encima de su cama y nos dirigimos al living donde no parecía haber nadie. Fuimos en busca de algo para beber y encontré una nota en el refrigerador: “Nos fuimos a la casa de Kevin, volvemos a la hora del almuerzo, Sam y Ed”.
— ¿Qué quieres hacer? —
—Vayamos a pasear, quiero conocer Portland— y sonrió.
Luego de beber nuestro jugo me abrigué nuevamente y partimos hacia el centro de la ciudad. Caminábamos tomados de la mano por las calles de Portland hasta que algo llama mi atención…
comment?
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