Camp , Capítulo 1O
—Daph, vamos, arriba— me despertó mientras me sacudía de un lado a otro.
—George— grité furiosa y volví a acomodarme sobre mi cama.
—Iremos a acampar junto a los hermanitos Jonas— debo admitir que me causó mucha gracia el tono que utilizó al pronunciar “hermanitos Jonas”, su tono burlón es muy gracioso.
Me levanté más rápido que un cohete al despegar y me bañé. Luego de la refrescante ducha me puse un pantalón de Jean oscuro y un buzo de color blanco. Armé un pequeño bolso con lo esencial: cepillo de dientes, libro preferido, mp3 (no soy muy amante de la tecnología) cargador del celular, ropa de invierno, etc.
Cuando ya estaba lista, George visitó mi cuarto y bajamos al living donde nos encontramos con mis hermanos ya listos para partir.
— ¿no venís papá? — Pregunté al notar que él no tenía ningún bolso cerca.
—no iré, igual estás en manos de George, es del único que confío, los demás son uno peor que el otro. Bromeó mientras me ayudaba a bajar el bolso.
Nada podía ser peor, 6 hombres y yo, ¿que podría hacer yo entre ellos? Es decir, una mujer entre tantos hombres es... raro.
—genial. Terminé diciendo.
Finalmente, tomé una galleta de la cocina y guardamos los bolsos en el baúl de la camioneta, al poco tiempo, Nick Joe y Kevin llegan con una gran sonrisa, nos saludan y dejan sus cosas en el baúl también.
—cuiden a mi princesa. Aconsejó mi padre al ver que ya estábamos por partir.
—Así será Hugh— respondió George con una sonrisa que inspiraba mucha confianza.
Ingresamos a la camioneta y partimos a nuestro destino.
El camino fue algo repugnante, divertido y repugnante, eran 6 hombres con sus típicas cosas de chicos, eructos, las conversaciones babosas sobre chicas, play station, ex novias, entre otras.
Afortunadamente, logré conciliar el sueño y no formar parte de esa asquerosa conversación…
Me encontraba en esa gran librería, buscaba algo en una gran estantería de las muchas que había en el lugar. Finalmente encuentro lo que buscaba, un libro que aparentaba ser viejo; logro tomarlo y al tenerlo en mis manos, sonreí.
— ¡El paraíso! — exclamé al despertar de mi sueño.
—Si Daffy, este lugar es el paraíso— exclamó Nick contento.
—no es que… no importa.
No podía decirle la verdad, me creería una loca, el psiquiatra sería mi destino. Ahora sólo tenía que saber por qué ese libro, me intrigaba saber por qué.
—Daphne, llegamos.
—de acuerdo Kevin, ya… ya voy.
— ¿ocurre algo? — preguntó
—no, nada. Vamos— sonreí para parecer creíble.
En fin, caminé junto a Kevin con los bolsos hacia el interior nuestra cabaña, era preciosa, muy acogedora por cierto, todo era madera, adoraba el lugar.
Pero el problema fue otro: las habitaciones, eran 4, somos 7. Las discusiones eran por cualquier cosa, hasta oí cosas que no deseaba oír.
Miré desentendida a George y decidí decir: —yo dormiré con George, ustedes arréglense—
— ¿como? — exclamó exaltado Joe.
—así es, ¿algún problema? —
—Pero… eres una chica, no—
—está bien Daphne, confió en George. Terminó diciendo Steve y se cerró el tema.
Nos dirigimos junto a mi mejor amigo hacia la hermosa habitación, acomodamos las camas y no pude esperar para contarle sobre mi sueño.
Mi amigo me miraba de forma extraña mientras yo le contaba sobre mi sueño, no de la manera en que dicen: “estás loca”, si no de la manera en que: “algo extraño sucede”.
—chicos, lamento interrumpir, pero vamos a conocer el lugar, ¿vienen? — se acercó Joe mientras sonreía.
—por supuesto. Respondí entusiasmada.
Caminamos por un largo tiempo, adoraba el paisaje del lugar, era precioso.
No podía pedir más, no había nada más relajante que la hermosa vista, árboles por doquier, el verde y corto pasto, y además el hermoso y cristalino lago. Saqué mi lápiz y mi cuaderno, y comencé a dibujar lo que mis ojos apreciaban, por si no lo había mencionado antes, es uno de mis pasatiempos, pero no supera a la escritura.
—Eres toda una artista— opinó Nick mientras observaba mi cuaderno.
— ¿tu crees? Son sólo garabatos—
—¿sólo garabatos? Es una perfecta copia de este hermoso paisaje. Suspiró, —mira a tu alrededor y mira tu papel, cualquiera que viese tu dibujo imaginaría estar aquí—
—buen punto de vista, muy profesional. Y sonreí, — ¿los demás te dejaron atrás? —
—no, me dijeron que te proteja de las criaturas salvajes, un saltamontes puede amenazarte en cualquier momento— bromeó.
comment?
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